
Dos autos quedaron calcinados tras sufrir un incendio mientras estaban estacionados en el parqueo ubicado en la calle 3ra del Vedado, detrás del hotel Meliá Cohiba, en La Habana.
Las imágenes que circulan en las redes sociales fueron tomadas desde el edificio de 12 plantas que queda detrás del referido hotel. Hasta el momento no se reportan víctimas, aunque tampoco existe una explicación oficial sobre el origen de las llamas.
Las imágenes muestran una escena de fuerte impacto visual. Dos automóviles aparecen completamente calcinados, mientras una columna de humo negro se eleva sobre la zona residencial. El fuego, de tono naranja intenso, consumió los vehículos en pocos minutos y generó alarma entre vecinos y transeúntes que observaban desde la distancia.
Lo más curioso es que un tercer auto, un Lada blanco, que permaneció al lado de las llamas en todo momento, no tuvo afectaciones. Los bomberos lograron apagar el fuego antes de que se propagara más.
La causa del incendio sigue sin esclarecerse. La publicación original indicó que “no se saben detalles por lo que se originó el incendio”. Tampoco se informó si los autos estaban en funcionamiento, si el fuego comenzó en uno de ellos o si hubo algún factor externo que provocó la propagación.
El autor de la grabación dejó una frase que generó reacciones: “yo tranquilo, yo no tengo carro”. Algunos usuarios criticaron el comentario por considerarlo insensible ante la pérdida material de los propietarios.
Otros señalaron que, ante un incendio de ese tipo, poco podía hacerse sin equipos adecuados, salvo llamar a los bomberos y registrar lo ocurrido.
Julio César Miclin Duany defendió la actitud de quien grabó el video y comentó que “la verdad, que él nada podía hacer, llamar a los bomberos y mientras llegan, filmar lo que está sucediendo”. Según su criterio, el material podría incluso ayudar a identificar alguna falla o detalle relacionado con el accidente.
Otros comentarios reflejaron las preocupaciones por el tipo de combustible que se distribuye en Cuba. Damian Montejo cuestionó la calidad: “Sabrá Dios lo que le están echando a la gasolina en estos tiempos con esos precios”.
Debido a la crisis energética y al desabastecimiento en Cuba, ha proliferado la producción artesanal de combustibles mediante la quema de plásticos. En lugares como Las Tunas se han reportado iniciativas caseras donde se calienta plástico para obtener un líquido usado como sustituto de gasolina.
El método, basado en pirólisis o destilación rudimentaria, carece de controles de octanaje y calidad, además de implicar gases tóxicos y alto riesgo de explosión o incendio.