
El gobierno de Bahamas ya tiene lista la propuesta de los nuevos contratos que le ofrecerán a los médicos cubanos de misión internacionalista luego de ceder a la presión de la administración de Donald Trump.
El ministro de Salud y Bienestar, Dr. Michael Darville, aseguró a la prensa local que lo único que falta para que entre en vigor la nueva contratación es la aprobación por parte de Estados Unidos de la propuesta que modifica sustancialmente el acuerdo que se tenía con las autoridades cubanas por los servicios de los médicos. Esto era considerado una especia de trabajo esclavo, lo cual produjo la intervención del gobierno estadounidense en el asunto.
Lo primero es que ahora se hará una contratación directa de los profesionales cubanos, sin pasar por las autoridades del régimen comunista. Los médicos cubanos podrán gestionar sus propios alojamientos y tendrán más libertad sobre sus condiciones de vida. A diferencia de acuerdos pasados, en los que la embajada cubana organizaba la vivienda para los profesionales, ahora tendrán la libertad de elegir su lugar de residencia.
La propuesta de contratación directa surge después de que funcionarios estadounidenses advirtieran que revocarían las visas de los oficiales del gobierno de Bahamas y sus familiares si continuaban participando en el programa de exportación de mano de obra de Cuba, al considerar que se trataba de trabajo forzado.
Un contrato filtrado de 2022 mostró que Bahamas pagaba hasta 12.000 dólares mensuales por cada médico cubano, pero los profesionales recibían solo entre $990 y $1.200, con el resto destinado a la agencia estatal cubana Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos (CSMC).
En respuesta a las presiones de EEUU, el Dr. Darville anunció que los trabajadores cubanos serían contratados directamente por el Ministerio de Salud, lo que implicaría la cancelación de los acuerdos anteriores.
Aquellos que no acepten los nuevos términos deberán regresar a Cuba. Las autoridades estadounidenses han elogiado los esfuerzos de Bahamas por reformar este sistema, considerándolo un paso positivo. Por su parte, Darville expresó su esperanza de recibir indicaciones claras dentro de la próxima semana, con el objetivo de resolver esta situación rápidamente.
El primer ministro Davis resaltó que el gobierno de Bahamas ha solicitado a EEUU compartir cualquier evidencia sobre el trabajo forzoso para poder abordarlo adecuadamente.
De esta manera, las autoridades bahameñas buscan mejorar las condiciones laborales de los trabajadores extranjeros, especialmente en lo que respecta a la remuneración y la autonomía laboral.
En abril pasado, el congresista cubanoamericano Carlos Giménez envió una carta al gobierno de EEUU, solicitando la implementación de sanciones adicionales para presionar al régimen cubano.
En su misiva, el representante del distrito 28 de Florida pidió al secretario de Estado que se impongan aranceles a los países que contraten médicos cubanos a través del régimen comunista.