
Las autoridades del Ministerio de Energía y Minas (Minem) y la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) detallaron las causas detrás de la prolongada crisis energética en el país, la cual ha afectado a millones de ciudadanos con apagones constantes y un sistema eléctrico en condiciones críticas.
En una conferencia de prensa realizada este lunes 8 de septiembre, Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del Minem, y Alfredo López Valdés, director de la UNE, ofrecieron un panorama sombrío sobre la situación, destacando el déficit de generación de energía, la falta de financiamiento y las dificultades derivadas del bloqueo económico.
Causas y consecuencias de los apagones
Según las declaraciones de las autoridades, las afectaciones al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) son el resultado de diversos factores estructurales y temporales. La falta de mantenimiento adecuado de las plantas térmicas, como la termoeléctrica Antonio Guiteras en Matanzas, ha agravado la situación.
Además, el incremento del consumo de electricidad durante los meses de julio y agosto, con picos de demanda inesperados, ha puesto a prueba la capacidad de generación del país.
El director de la UNE, Alfredo López, subrayó que uno de los mayores retos ha sido la incapacidad para cumplir con las proyecciones de suministro de gas licuado y de la unidad 5 de Renté, lo que ha obligado a aumentar el consumo de energía para otros fines, como la preparación de alimentos.
A pesar de los esfuerzos realizados para incrementar la generación térmica, los problemas de combustibles y los impactos de las tormentas eléctricas han dejado a muchas regiones del país sin suministro constante.
En respuesta a esto, se ha intensificado la inversión en fuentes renovables, como la energía solar fotovoltaica, con la puesta en marcha de 29 parques solares, aunque, como aclararon los funcionarios, esta fuente de energía sigue siendo intermitente. En horario de la tarde-noche, justo cuando aumenta la demanda, ya no hay sol y los paneles solares dejan de producir energía.
Las autoridades también reconocieron la grave situación relacionada con el suministro de gas licuado, uno de los factores que ha afectado directamente el consumo eléctrico en el país. Aunque se había proyectado una entrega de gas licuado suficiente para cubrir las necesidades, esta no se pudo cumplir, lo que obligó a un aumento en el uso de energía eléctrica para la elaboración de alimentos.
Este desajuste en el suministro de gas ha contribuido a la sobrecarga del sistema, agravando aún más los apagones masivos que afectan a millones de cubanos.
Apagón masivo en la noche del domingo en el oriente del país
Uno de los incidentes más graves ocurrió en la noche del domingo 7 de septiembre en el oriente del país, cuando un disparo en la línea de 220 kV que conecta Nuevitas con Las Tunas provocó una desconexión masiva del sistema eléctrico desde Las Tunas hasta Guantánamo.
A las 19:37 horas, el sistema colapsó en la región, supuestamente por un evento meteorológico. Sin embargo, el incidente fue inicialmente atribuido a un sabotaje por las autoridades locales, específicamente en Santiago de Cuba, pero más tarde, los funcionarios gubernamentales borraron dicha publicación.
Proyecciones y pronósticos para los próximos días
El Ministerio de Energía y Minas anunció que el lunes 8 de septiembre se espera un panorama difícil para la electricidad en Cuba. La afectación en el sistema eléctrico persiste, con un déficit proyectado de más de 1.500 MW, lo que podría generar apagones aún más prolongados.
Según los datos oficiales, la disponibilidad actual de energía es de 1720 MW, mientras que la demanda asciende a 2795 MW. Este desajuste de más de 1000 MW ha sido la causa principal de los cortes de energía en todo el país, especialmente en horas pico, cuando se espera que el déficit sea aún mayor.

