El pasado fin de semana se conoció la muerte del babalawo cubano Yemil Arguelles, al impactarle una bala perdida en el medio del pecho cuando estaba compartiendo una fiesta con amigos.
La policía investiga desde entonces el origen del disparo y ha develado que otras balas se encontraron incrustadas en el exterior de la vivienda.
El reportero de la cadena de noticias América TeVé, Daniel Benítez, enseño a las cámaras una imagen donde se aprecia una imagen de la casa impactada por los proyectiles. Esto supone que en realidad se produjo un tiroteo y no la hipótesis inicial de una bala aislada.
Las pesquisas indican que las balas pudieron provenir del otro lado del lago que colinda con el patio de la vivienda, ubicada en la 7000 de SW 159th Place, en Kendale Lakes.
El hecho se produjo sobre las once de la noche y la música de la fiesta estaba un poco elevada por lo que los asistentes no pudieron darse cuenta de los disparos y pensaron que había sufrido algún tipo de ataque en el corazón.
Arguelles contaba al morir con 40 años y lo sobreviven dos hijos pequeños.
La oficina del sherriff ofrece una recompensa de hasta tres mil dólares para quien ayude a encontrar el culpable. Cualquier información sobre el caso puede llamar al detective Z. Khan al 305-471-2400 o a Miami-Dade Crime Stoppers al 305-471-8477.
Con información de CiberCuba


Los asesinos son los que lo invitaron. Ellos sabían que disparaban a la casa y lo invitaron a una fiesta en esa misma casa. Tal vez ellos mismos mandaban a disparar en días anteriores para cuando se hiciera el asesinato quedara como un disparo al azar. Es un crimen perfecto si la policía se deja engañar.