
Estados Unidos avanza en las gestiones para procesar judicialmente al expresidente de Cuba, Raúl Castro, por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate ocurrido en febrero de 1996, un ataque que dejó cuatro muertos y marcó uno de los episodios más tensos entre Washington y La Habana en las últimas décadas.
Según NBC News, con base en las declaraciones de funcionarios del gobierno de Donald Trump familiarizados con el asunto, la eventual acusación formal tendría que ser aprobada por un gran jurado y se centraría en la responsabilidad del exgobernante cubano en la destrucción de las aeronaves civiles operadas por el grupo humanitario de exiliados cubanos.
El incidente ocurrió el 24 de febrero de 1996, cuando dos avionetas Cessna de Hermanos al Rescate fueron derribadas por un caza cubano MiG-29. La organización realizaba labores de búsqueda de balseros cubanos que intentaban escapar de la Isla.
Un informe de la Organización de Estados Americanos concluyó que las aeronaves fueron abatidas fuera del espacio aéreo cubano. También sostuvo que Cuba violó el derecho internacional al disparar sin previo aviso y sin pruebas suficientes de una amenaza real.
La Habana siempre defendió la operación. Las autoridades cubanas alegaron que el grupo había violado el espacio aéreo nacional y que pretendía ejecutar acciones de sabotaje contra infraestructura del país. Fidel Castro dijo entonces a CBS que las fuerzas armadas actuaban bajo sus “órdenes generales” para impedir incursiones en territorio cubano.
En aquel momento, Fidel Castro gobernaba Cuba y Raúl Castro dirigía las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Esa posición lo coloca ahora en el centro de las pesquisas estadounidenses, según los funcionarios citados.
La presión sobre La Habana también incluye una nueva iniciativa del fiscal federal de Miami contra dirigentes comunistas cubanos. En ella participan agencias federales, autoridades locales y el Departamento del Tesoro, con el propósito de perseguir delitos económicos, narcotráfico, delitos violentos y violaciones migratorias.
El senador republicano Rick Scott y otros legisladores de Florida han pedido al Departamento de Justicia presentar cargos contra Raúl Castro y llevarlo ante tribunales estadounidenses. El gobernador Ron DeSantis reaccionó al reporte con un mensaje en redes sociales: “¡Que se desate, ya era hora!”.
El caso se vuelve a mencionar en el marco de una visita oficial del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), John Ratcliffe, a Cuba.
La reunión fue solicitada por Washington y recibió el visto bueno de la máxima dirigencia cubana. El objetivo fue tratar temas sensibles de seguridad nacional y cooperación bilateral, en medio de un escenario marcado por fuertes tensiones diplomáticas y una severa crisis económica en la Isla.
Según USA TODAY, con base en información proporcionada por fuentes dentro de la CIA, Ratcliffe sostuvo conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, y el jefe de los servicios de inteligencia cubanos.