
Una nueva avería en la red hidráulica de La Habana interrumpió este jueves 13 de agosto el suministro de agua en varios barrios del este de la capital. Así lo informó la empresa estatal Aguas de La Habana mediante un comunicado publicado en Facebook.
La rotura ocurrió en uno de los conductos de 1.000 milímetros que enlaza el Nudo A con el Tanque Loma de la Cruz, dentro del Sistema del Gato. Además, provocó cambios en la distribución para residentes de Regla, Habana del Este, San Miguel del Padrón, Guanabacoa y Diez de Octubre.
La entidad indicó que la interrupción afecta de forma directa a Los Camilos, la Zona Baja de Regla y Casa Blanca. En Habana del Este, Alamar mantendrá el suministro completo porque, según la empresa, “el sistema de conducción lo permite”. Villa Panamericana y Los Camilos tendrán que esperar hasta que concluya la reparación.
En Regla, los habitantes de la Zona Baja también deberán aguardar por el restablecimiento del servicio. Para las zonas Intermedia y Alta, Aguas de La Habana anunció que este viernes 14 de agosto comunicaría los horarios de abastecimiento.
San Miguel del Padrón recibirá agua de manera gradual en la Zona Alta y sectores bajos durante la noche de este viernes. Mientras tanto, Guanabacoa y Lawton, en Diez de Octubre, esperan información sobre las fechas de distribución una vez finalicen los trabajos.
La situación vuelve a poner bajo presión una infraestructura que acumula décadas de deterioro. En febrero, otra rotura en una conductora de 48 pulgadas del Sistema del Gato paralizó siete equipos de bombeo. Por lo tanto, afectó a Guanabacoa y sectores de Habana del Este.
Roturas, apagones y fugas golpean el suministro de agua en Cuba
La nueva interrupción ocurre en medio de una crisis que combina averías, falta de electricidad y pérdidas de agua en las redes. En mayo, el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez Rodríguez, reconoció que 376.055 personas sufrían problemas de abastecimiento en La Habana.
De ese total, 66.961 enfrentaban afectaciones por roturas. Además, más de 309.000 dependían de un sistema de bombeo limitado por los cortes eléctricos.
En julio, especialistas de Aguas de La Habana elevaron a más de 500.000 la cantidad de consumidores afectados en la capital. Además, el 87 % del sistema depende de la electricidad para operar. Por lo tanto, cada interrupción prolongada del servicio energético compromete el bombeo y la distribución.
Los problemas también alcanzan a otras provincias. Un informe de ACAPS señaló que la escasez de combustible y las dificultades eléctricas han alterado el suministro de agua en varias regiones cubanas. Mientras tanto, miles de personas dependen de camiones cisterna para cubrir necesidades básicas.
En La Habana, los testimonios ciudadanos muestran el impacto cotidiano. Una vecina que observó a dos niñas trasladando recipientes de agua desde una escuela escribió: “Ya ni hay transporte, ni combustible, ni electricidad para bombear agua, ni suministro de agua potable. Ya los niños no ríen, no cantan”.
Las dificultades también generan preocupación sanitaria. Residentes han denunciado casos en los que las tuberías presentan agua contaminada, un riesgo que aumenta cuando las redes pierden presión y las filtraciones permiten el contacto con aguas residuales.
Para quienes no reciben el servicio, conseguir agua por vías alternativas supone otro problema. El precio de una pipa puede alcanzar decenas de miles de pesos, una cifra que convierte el acceso a un recurso básico en un gasto difícil de asumir para muchas familias cubanas.