
La apreciación de una moneda local con respecto a las principales divisas del mundo, tal y como ocurre con la bajada sostenida del precio del dólar estadounidense (USD) y el euro con respecto al peso cubano (CUP), generalmente está asociada a un mejoramiento sustantivo de la economía, pero el economista Pavel Vidal advierte que este hecho responde a una “corrección temporal”.
Según la tasa representativa del mercado informal de divisas que publica el medio independiente El Toque, en tan solo una semana el CUP se ha apreciado 25 unidades con respecto al dólar y al euro. El día 15 de mayo, el tipo de cambio era de 395 CUP por cada dólar y, una semana después, es decir, el 21 de mayo, la relación era de 370×1.
Vidal, quien trabajó por muchos años en el Banco Central de Cuba y ahora es profesor titular e investigador en la Universidad Javeriana de Cali, en Colombia, ofrece algunas pautas para explicar el sentimiento de los concurrentes al mercado informal de divisas, que en los últimos días han establecido precios de compra-venta de divisas más bajos.
Según el economista, un aspecto que pudo influir es el anuncio del restablecimiento de las remesas de Western Union (WU), que se produjo justamente el 9 de mayo, cuando el dólar se acercaba ya a los 400 pesos. “Pudieron influir en las expectativas, el llamado ‘sentimiento del mercado’”, explicó.
En ese sentido, valoró que “un número creciente de personas ha empezado a considerar que el precio de las divisas estaba excesivamente alto y optó por vender antes de una posible caída”.
No obstante, hay que recordar que el regreso de WU a Cuba, después de salir brevemente en febrero pasado por problemas técnicos de los bancos cubanos, es mediante el envío de dinero electrónico. Es decir, las remesas no llegan a Cuba en dólares en efectivo, sino por medio de las tarjetas en Moneda Libremente Convertible (MLC). Mientras, en el mercado informal de divisas lo que más se opera es con el dólar y el euro en efectivo.
“El mercado informal de divisas vuelve a mostrar rasgos de un mercado descentralizado y competitivo. Los participantes operan bajo la condición de precios aceptantes, aunque algunos alberguen la ilusión de poder controlarlo”, apunta el economista.
Un segundo elemento que aporta Vidal es que este tipo de mercado sufre variaciones cíclicas que justamente están reflejadas en los datos históricos desde que en 2022 se comenzaron a publicar en El Toque la tasa representativa del mercado informal de divisas.
“Es normal que los mercados se aproximen a su valor de equilibrio de manera irregular, con desiguales velocidades en la trayectoria de los precios, con excesos y ajustes, así como que alternen períodos de calma con mayor volatilidad”, explican sobre las bajadas que ha tenido el tipo de cambio.
Sin embargo, este proceso suele ser muy breve y el precio vuelve a subir, pues persisten las causas que han provocado la pronunciada depreciación del CUP, como una nula productividad económica, déficit de turismo, caída en las exportaciones y en general una crisis económica sin precedentes.
“Los escasos datos del primer cuatrimestre y las nuevas crisis del obsoleto y descapitalizado Sistema Eléctrico Nacional apuntan hacia un empeoramiento de la situación para los actores económicos, lo cual tendría un reflejo en la tasa de equilibrio para 2024”, observa Vidal.
Otro aspecto clave y que es responsabilidad directa del gobierno cubano es el enorme déficit fiscal de las cuentas públicas, lo cual crea una enrome inflación en todos los bienes y servicios, incluido el precio del dólar.
El experto concluye que “solamente el Gobierno tiene herramientas de política económica (fiscal y monetaria, sobre todo) y puede implementar reformas para estabilizar y cambiar el rumbo de la tasa de cambio. Mientras no lo haga, la tasa de cambio seguirá mostrando el precio del inmovilismo, del continuismo y de la incertidumbre”.