
El Banco Metropolitano de La Habana reorganizó desde mayo el sistema de atención a jubilados y pensionados para el cobro de pensiones, mediante una distribución por año de nacimiento que busca ordenar la llegada de beneficiarios a sucursales bancarias y oficinas de correo.
La medida divide a los pensionados en cuatro grupos. El primero incluye a las personas nacidas hasta 1947. El segundo agrupa a quienes nacieron entre 1948 y 1953. El tercero corresponde a los beneficiarios nacidos entre 1954 y 1959.
El cuarto grupo está integrado por jubilados y pensionados nacidos desde 1960 en adelante. Con esta clasificación, cada beneficiario deberá identificar su grupo antes de acudir a cobrar, según informó la entidad bancaria.
El Banco Metropolitano aclaró que la reorganización no cambia el calendario general de pagos. Los días previstos en el cronograma anual, publicado en enero de 2026, continuarán vigentes para los beneficiarios.
La diferencia principal está en el orden de atención. Aunque las fechas oficiales se mantienen, los pensionados deberán presentarse según el grupo asignado por su año de nacimiento, en un intento por reducir la concentración de personas.
Según la institución, el cambio responde a sugerencias y necesidades expresadas por jubilados y pensionados. El objetivo declarado es mejorar el servicio, evitar aglomeraciones y disminuir los tiempos de espera en la capital cubana.
El banco pidió disciplina a los beneficiarios y los exhortó a acudir únicamente el día que corresponda a su grupo. También afirmó que el cumplimiento de esta organización será clave para que el proceso funcione con mayor fluidez.
La entidad señaló que las sucursales y oficinas de correo deberán organizar sus recursos y personal en función de cada segmento. Con ello, busca ofrecer una atención más rápida y cómoda a los adultos mayores.
Crisis económica en Cuba
La reorganización se anuncia en medio de las dificultades que enfrentan muchos pensionados para acceder a servicios bancarios en Cuba. Las filas, las limitaciones operativas y la falta de efectivo siguen marcando la vida diaria de miles de adultos mayores.
La crisis económica en Cuba golpea con especial fuerza a jubilados y trabajadores, en un país donde el PIB se contrajo alrededor de 5% en 2025 y acumula una caída superior al 15% desde 2020, según estimaciones del Centro de Estudios de la Economía Cubana.
La inflación oficial fue de 14.07% en 2025, aunque estimaciones no oficiales ubican el encarecimiento de la canasta básica en torno al 70% interanual.
A esto se suma la escasez de efectivo, reconocida por el propio Banco Central al emitir nuevos billetes de 2.000 y 5.000 pesos desde abril de 2026 para responder a la elevada demanda de dinero físico y al aumento sostenido de precios.