
Un bicitaxista de La Habana, identificado por una internauta como Jaime, protagonizó en la mañana de este martes un gesto que se volvió motivo de reconocimiento en redes sociales, después de que una pasajera relatara cómo el joven decidió cobrar a un anciano “lo que pudiera” pagar por el trayecto.
El episodio ocurrió durante un recorrido hacia el túnel de Línea y, según la publicación, también involucró a una mujer de apariencia humilde, a quien el conductor aplicó la misma consideración ante las dificultades económicas que enfrentan muchos cubanos.
El bicitaxista que decidió cobrar según las posibilidades de cada pasajero
La historia fue publicada por Susana Angela Borges González, quien contó que abordó el bicitaxi y preguntó al conductor si llegaba hasta el túnel de Línea.
“Voy para donde usted vaya”, respondió el joven, una frase que la pasajera interpretó inicialmente como una muestra de amabilidad.
Sin embargo, el comportamiento del conductor llamó más su atención cuando un adulto mayor preguntó cuánto costaba el viaje. “Lo que usted pueda, abuelo”, contestó el bicitaxista, según el relato.
El anciano, conmovido por la respuesta, pagó 100 pesos por un tramo por el que, de acuerdo con la autora de la publicación, otros conductores pueden cobrar hasta 250 pesos. La diferencia refleja el impacto que tienen los costos del transporte privado sobre quienes reciben pensiones o ingresos limitados.
Más adelante, en la calle 60, una mujer vestida con atuendo yoruba detuvo el vehículo para preguntar cuánto debía pagar. El joven mantuvo el mismo criterio y le permitió subir. La pasajera descendió con dificultad y entregó 150 pesos antes de agradecerle y bendecirlo.
El resto de los pasajeros, explicó Borges González, pagó de acuerdo con las tarifas que habían recibido en otros recorridos. Al finalizar el trayecto, la autora pidió fotografiar al conductor y le preguntó por su decisión. El joven respondió que sabe que muchas personas no tienen dinero suficiente y que esa es su manera de ayudarlas.
La historia abre el debate sobre transporte, pensiones en Cuba
La publicación puso sobre la mesa una problemática que afecta a miles de personas en Cuba: la dificultad para acceder al transporte cuando los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
El caso de los adultos mayores resulta especialmente sensible debido al bajo poder adquisitivo de las pensiones frente al costo de los alimentos y los servicios.
Borges González cuestionó la situación de quienes llegan a la vejez con recursos insuficientes y afirmó que esa realidad representa una forma de exclusión. Su relato también generó numerosas reacciones de apoyo hacia el conductor.
“Todavía no acaban con el ser humano”, escribió Héctor Oliveros en los comentarios. Tania Pairol Ramos añadió: “Son las personas que necesitamos se multipliquen, así esas conductas. Bendiciones miles”. Otros usuarios también enviaron mensajes de reconocimiento y buenos deseos al joven.
La publicación recibió, además, críticas de personas que consideraron que los adultos mayores no deberían depender de la “caridad” de otros ciudadanos para poder trasladarse.
Ante ese cuestionamiento, la autora respondió con una frase que resumió el sentido que quiso dar a su historia: “Son las acciones las que nos hacen humanos”.

