
Tres días después de una de las mayores evacuaciones recientes en Alemania, la ciudad de Dresde recupera la normalidad tras el hallazgo de una bomba británica de 250 kilos, vestigio de la Segunda Guerra Mundial, encontrada el pasado martes 5 de agosto durante trabajos de demolición en el Puente Carola.
El dispositivo explosivo, intacto pese a sus más de 80 años, obligó a desalojar a unas 17.000 personas en el corazón histórico de la capital de Sajonia. La operación duró varias horas, estableciendo un perímetro de seguridad de un kilómetro alrededor del punto donde fue hallado el artefacto.
El área incluyó edificios emblemáticos como la Frauenkirche, hoteles, oficinas y sedes institucionales, así como parte de la red de tranvías y museos, que suspendieron sus actividades de forma preventiva, según informaron algunos medios.
Más de 330 agentes policiales participaron en el dispositivo, apoyados por personal de protección civil y voluntarios. Las autoridades habilitaron el recinto ferial como refugio temporal para quienes no tenían un lugar alternativo donde resguardarse. Asimismo, se solicitó a los empleados de organismos regionales trabajar a distancia mientras duraba la intervención.
El procedimiento de neutralización se llevó a cabo por técnicos especializados en explosivos, quienes confirmaron que el artefacto fue desactivado de forma segura antes del mediodía. El acceso al centro se restableció progresivamente a lo largo de la tarde, y las actividades comerciales y administrativas reanudaron su ritmo habitual el miércoles.
Un recordatorio del pasado bélico
Dresde, devastada por bombardeos aliados en febrero de 1945, es una de las ciudades alemanas donde con más frecuencia aparecen restos explosivos de la contienda. La detonación masiva de aquel entonces dejó miles de artefactos sin estallar, enterrados bajo el terreno urbano.
Cada año, en Alemania se localizan más de 5.500 artefactos explosivos sin detonar, y se recuperan en total alrededor de 2.000 toneladas de munición histórica, lo que convierte esta situación en un desafío persistente en muchas obras y desarrollos urbanos.
En junio de este año, un episodio similar en Colonia motivó la evacuación de unas 20.000 personas tras el hallazgo simultáneo de tres bombas de gran tamaño, evidenciando que este tipo de emergencias continúa siendo un desafío logístico y de seguridad para el país.

