
La situación del abastecimiento de agua en Santa Clara no ha mejorado a pesar de las inversiones en nuevas bombas para el acueducto. Según las autoridades, los ciclos de abasto de agua a los barrios de la ciudad se acortaron a nueve días, pero la población afirma que no es cierto.
En entrevista para la radio local, el ingeniero Lizardo González, delegado de Recursos Hidráulicos en Villa Clara, reconoció que las bombas instaladas en la estación de Palmarito no han logrado estabilizar el ciclo de agua, el cual sigue siendo irregular.
Uno de los principales obstáculos para la mejora del servicio es la falta de una pieza clave para el funcionamiento adecuado de las bombas: el “arrancador suave”. Este componente esencial, que facilita el llenado rápido de los tanques de agua, se dañó y no ha podido ser reemplazado. A pesar de que las bombas están operativas, los ciclos de agua siguen siendo más largos de lo esperado.
Además del problema con la pieza dañada, el sistema eléctrico ha añadido más complicaciones. La estación de bombeo de Palmarito ha experimentado caídas de voltaje que han afectado el rendimiento de las bombas. Estas interrupciones eléctricas impiden que todas las bombas funcionen correctamente, afectando directamente a las zonas más altas y medias de la ciudad, que reciben el agua con poca presión.
El caso del sistema Minerva Ochoita es otro ejemplo claro de cómo las soluciones implementadas no han tenido el impacto esperado. Aunque se instalaron nuevas bombas en cinco de las siete posiciones, el sistema sigue sin alcanzar la estabilidad necesaria.

Los problemas eléctricos no han sido completamente resueltos, y aunque se han mejorado algunos componentes, la estación no ha logrado funcionar a plena capacidad. Los ciclos de agua en esta zona también se han extendido, alcanzando entre nueve y once días sin suministro, lo que agrava aún más la crisis.
La situación en Santa Clara también refleja la falta de personal capacitado para gestionar adecuadamente el sistema de acueducto. La migración masiva hacia el exterior y los bajos salarios han provocado que no haya recursos humanos suficientes.
La delegación de Recursos Hidráulicos ha tenido que asumir la responsabilidad operativa del acueducto de Santa Clara. Los operarios han tenido que colaborar con el grupo de ingeniería para mejorar el manejo de las válvulas y garantizar que el agua llegue a todos los sectores de la ciudad.
Una residente en Santa Clara le dijo a Periódico Cubano que la situación se ha vuelto insostenible en su barrio Condado. “Desde hace días que no tenemos agua, y la situación se ha vuelto insostenible. Tengo varios tanques para almacenar agua, pero ya con tantos días sin servicio, se me acaban rápidamente”.
“Es una catástrofe. Cada vez que llega el agua, es por poco tiempo y la presión es tan baja que no puedo llenar todos los tanques. Vivo en Santa Clara, y esta falta de agua afecta a toda la familia. Los niños, los mayores, todos sufrimos. No sé cuánto más vamos a aguantar así”, añadió.

