
Un grupo de bomberos cubanos rescató el pasado martes a un perro que había quedado atrapado durante varias horas en la cascada ornamental del Hotel Nacional de Cuba, en La Habana.
El hecho fue reportado por la organización Bienestar Animal Cuba, desde su página de Facebook BAC-Habana, que alertó a través de Facebook sobre la situación y pidió la intervención urgente de los rescatistas.
“Un perrito está atrapado en la cascada del Hotel Nacional. Lleva horas allí, sin poder salir y en peligro real”, publicó la organización que ha desempeñado un papel activo en la defensa de los animales en la Isla.
Su mensaje generó una rápida reacción entre usuarios y voluntarios, quienes contactaron a los bomberos para solicitar su ayuda. Menos de una hora después, la propia agrupación confirmó que el rescate había sido exitoso: “Ya fue rescatado por los bomberos cubanos. Gracias a todos”.
Cientos de personas celebraron el resultado y aplaudieron la labor de los rescatistas. Testigos indicaron que el perro se encontraba agotado y asustado, pero sin lesiones.
BAC-Habana expresó su gratitud hacia los bomberos y los ciudadanos que colaboraron en el aviso. “Juntos somos invencibles”, señaló la organización en su publicación, en la que añadió que el animal probablemente se escapó de algún hogar, dado su estado de limpieza y apariencia.
El rescate de este perro en el Hotel Nacional se suma a una serie de intervenciones recientes protagonizadas por cuerpos de bomberos en distintas provincias del país. En Las Tunas, un gato fue salvado tras pasar más de un día atrapado en un pozo, luego del aviso de vecinos preocupados. La acción fue reconocida en redes sociales como un gesto de empatía institucional.
Otro episodio similar ocurrió en Guantánamo, donde los bomberos lograron extraer con vida a un cachorro que había quedado atrapado en una vivienda en llamas. Días después, en ese mismo territorio, un gato fue liberado de un patio cerrado gracias a la denuncia de activistas locales.
En Sancti Spíritus también se registraron dos hechos recientes: el rescate de un felino que había permanecido aislado en una azotea sin agua ni comida, y el de un perro que cayó en una zanja profunda durante trabajos de reparación eléctrica.
En ambos casos, bomberos y trabajadores de servicios públicos actuaron conjuntamente para liberar a los animales. Estos episodios reflejan un cambio gradual en la percepción del bienestar animal en Cuba.
Aunque las condiciones materiales de los servicios de rescate siguen siendo limitadas, las acciones coordinadas entre instituciones, activistas y ciudadanos muestran una sensibilidad creciente hacia la protección de los animales en situaciones de peligro.