
El boxeador cubano David Morrell sufrió este sábado una de las derrotas más duras de su carrera al caer por nocaut técnico ante el británico Zak Chelli en la Co-op Live Arena de Manchester, Inglaterra.
La pelea, pactada a 10 asaltos en la división semipesada, terminó a los 2:24 minutos del décimo round, cuando el árbitro Darren Sarginson detuvo las acciones ante la falta de respuesta del antillano quien fue arrinconado en una esquina por los golpes de su rival.
Morrell llegaba como favorito a una presentación que parecía diseñada para mantenerlo cerca de las grandes oportunidades en las 175 libras.
Sin embargo, el desenlace cambió por completo el panorama del villaclareño, que fue sorprendido por un rival de menor cartel internacional y que entró al combate como sustituto.
El cubano debía enfrentar originalmente al británico Callum Smith, campeón interino de la Organización Mundial de Boxeo. La lesión de Smith abrió la puerta para Chelli, quien aceptó el reto y terminó firmando el triunfo más importante de su carrera profesional.
Durante varios asaltos, Morrell pareció manejar la pelea con su jab, movilidad y mejor técnica. El cubano controló buena parte del ritmo del combate, pero no mostró la contundencia que se esperaba de un aspirante a la élite de la división semipesada.
Chelli, lejos de desordenarse, mantuvo la presión y buscó conectar su derecha en los momentos de mayor oportunidad. Esa insistencia empezó a rendir frutos en la parte final del pleito, cuando el británico logró hacer retroceder al cubano y ganar confianza.
El primer momento crítico llegó en el noveno asalto. Chelli conectó un derechazo que dejó en malas condiciones a Morrell. El antillano logró resistir hasta la campana, pero llegó tocado al último round, pese a que aparentemente tenía ventaja en las tarjetas.
En el décimo asalto, Morrell intentó mantenerse activo con el jab para cerrar una pelea que parecía tener a su favor. Chelli, en cambio, salió decidido a buscar el nocaut. Lo llevó contra una esquina y lanzó una combinación de golpes que dejó al cubano sin respuesta clara.
El árbitro Darren Sarginson intervino cuando Morrell estaba prácticamente noqueado de pie. Con la detención, Chelli mejoró su récord profesional a 17 victorias, 3 derrotas, 1 empate y 9 nocauts. Tras el combate, retó a cualquier campeón disponible, incluido Callum Smith.
Morrell, de 28 años, quedó con balance de 12 victorias, 2 derrotas y 9 nocauts. La caída en Manchester representa su segunda derrota en sus últimas tres presentaciones, tras haber perdido por decisión unánime ante David Benavidez y vencer por decisión dividida a Imam Khataev en un combate discutido.
El resultado deja al cubano lejos de una oportunidad inmediata por títulos mundiales y abre interrogantes sobre su resistencia, su capacidad para cerrar peleas y su respuesta ante rivales que no parten como favoritos.
Aunque todavía tiene edad para reconstruir su carrera, el nocaut ante Chelli lo obliga a empezar casi desde cero en una división cada vez más exigente.