
El actual brote de sarampión en Estados Unidos ha llegado a Florida. Autoridades sanitarias confirmaron el caso positivo de un estudiante en la escuela secundaria Miami Palmetto Senior High School, en el condado de Miami-Dade, informó Telemundo 51.
La dirección del plantel notificó a la comunidad escolar sobre el contagio durante un evento deportivo, lo que generó inquietud inmediata. Sin embargo, debido a las regulaciones de privacidad. No se ha revelado la edad ni el grado del estudiante. Tampoco se ha precisado si el menor estuvo en la escuela ayer martes, cuando se confirmó el diagnóstico.
El Departamento de Salud y la administración de la escuela han iniciado un monitoreo para evaluar si es necesario implementar medidas adicionales dentro del campus y contener el contagio.
El brote de sarampión en Estados Unidos ha afectado a varios estados, entre ellos Texas, donde se han registrado casi 160 casos, incluyendo la muerte de un niño no vacunado. Los otros lugares con casos positivos son Alaska, California, Georgia, Kentucky, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York y Rhode Island.
La Dra. Hanadys Ale, inmunóloga del Memorial Healthcare System, explicó que el rechazo a la vacuna o falta de cobertura ha facilitado el resurgimiento de la enfermedad. “La vacuna sigue siendo altamente efectiva, pero la inmunidad de rebaño ha disminuido debido a la cantidad de niños que no han sido inmunizados”, señaló.
Según el Departamento de Salud de Estados Unidos, el 92% de los niños en el territorio están vacunados contra el sarampión, por debajo del 95% recomendado para prevenir brotes.
El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas del mundo y se transmite por el aire a través de la tos, los estornudos o el contacto directo con personas infectadas. Sus primeros síntomas incluyen fiebre, tos, conjuntivitis y un sarpullido característico que se extiende desde la cara hasta el resto del cuerpo.
El padecimiento puede ser mortal en ciertas situaciones, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados o en lugares con acceso limitado a la atención médica. Las principales víctimas en esta situación pueden ser niños menores de cinco años, adultos mayores, personas con desnutrición y pacientes inmunocomprometidos.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan la vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) como la mejor protección. La primera dosis debe aplicarse entre los 12 y 15 meses de edad, y la segunda entre los 4 y 6 años.

