
El Gobierno de Cuba rechazó este miércoles la orden de arresto que una jueza de Florida firmó contra el dictador cubano Raúl Castro, de 95 años, por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, dijo en La Habana que la medida es “un acto infame y estéril” y que no tiene “ningún valor legal, ético ni práctico”.
Con esa frase, La Habana repitió el guion de siempre: presentarse como víctima de Washington y no responder por los hechos que se le imputan.
La orden la firmó la jueza Ariana Fajardo Orshan, del Undécimo Circuito Judicial de Florida, a petición del fiscal general estatal James Uthmeier. El cargo es conspiración para cometer asesinato en primer grado.
El caso viene del 24 de febrero de 1996, cuando cazas cubanos derribaron dos avionetas sobre aguas internacionales y murieron Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales. Uthmeier lo dijo sin rodeos: Raúl Castro ordenó el asesinato de cuatro floridanos a sangre fría.
La investigación estatal se reabrió el año pasado por orden de Uthmeier. En mayo, la Justicia federal ya había imputado a Castro por los mismos hechos. La orden estatal se suma a esos cargos, aunque su ejecución depende de la cooperación internacional y de que Castro salga de Cuba.
.@CubaMINREX reitera su absoluto rechazo a las falsas acusaciones que el gobierno de Estados Unidos, sin sustento ni evidencia alguna, continúa divulgando sobre una supuesta participación cubana en el conflicto militar en Ucrania, con el objetivo de confundir y desinformar a la comunidad internacional.
Ninguno de los ciudadanos cubanos que han participado o participan en cualquiera de las partes de este conflicto, cuentan con el estímulo, el apoyo o el consentimiento de ninguna institución estatal o gubernamental cubana. En su inmensa mayoría, el reclutamiento de estos ciudadanos cubanos, al igual que el de muchas otras nacionalidades, se realizó desde el extranjero.
Desde 2023, se han investigado 17 expedientes de fase preparatoria por el delito de mercenarismo, con 49 imputados. De ellos, fueron presentados 43 al Tribunal en 12 procesos, con solicitudes de sanciones entre 5 y 16 años de privación de libertad. En 5 casos con 6 imputados, la Fiscalía General de la República decidió no ejercer la acción penal y dispuso el sobreseimiento de los mismos por no haberse probado su intervención en dicho delito. Se han celebrado hasta la fecha 10 juicios orales y se mantienen otros 2 pendientes. Los acusados fueron sancionados en correspondencia con las solicitudes de la Fiscalía General de la República.
Reiteramos el firme compromiso de Cuba contra el mercenarismo, así como su disposición a evaluar vías de cooperación, en correspondencia con la legislación nacional y las obligaciones internacionales, para prevenir, enfrentar y sancionar este grave delito en todas sus manifestaciones.
#CubaNoEsUnaAmenaza El Bloqueo Sí.
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— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 21, 2026
Rodríguez admitió que en las próximas semanas pueden venir más sanciones y acciones de Washington contra la isla. Aun así, insistió en que esa política “tendrá que cambiar, o con este gobierno o con el siguiente o con el próximo”.
También apeló a la “resistencia victoriosa” del pueblo cubano y dijo que la mayoría de los estadounidenses rechaza el sufrimiento que se impone a las familias de la isla.
Hubo una pregunta que el canciller prefirió no contestar. La corresponsal de Associated Press, Andrea Rodríguez, le preguntó si Cuba teme que esta orden sea el punto de partida de un escenario como el de Venezuela, donde una operación militar estadounidense terminó con la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026. Rodríguez no respondió sobre ese riesgo y cambió el tema hacia la defensa de Raúl Castro.
El episodio muestra cómo funciona el relato oficial. Cada vez que EEUU mueve una pieza judicial o económica contra la cúpula, La Habana responde con la misma palabra: agresión.
El decreto del embargo, las sanciones, los cargos y ahora la orden de arresto entran todos en el mismo saco. Nunca hay una explicación sobre las cuatro personas que murieron en 1996 ni sobre las decenas de miles de cubanos que han salido del país desde entonces.
Raúl Castro dejó la presidencia en 2018 y el Partido Comunista en 2021, pero sigue siendo la figura de mayor peso dentro del sistema. Por eso el caso no es solo judicial. Es también político, y llega en un momento de máxima tensión entre La Habana y la Casa Blanca.
Condenamos la nueva maniobra estéril de los políticos anticubanos del sur de Florida contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, la que combinan con otras de las acusaciones manidas e infundadas contra Cuba.
Son reflejo de la podredumbre política y el colapso moral con que un grupo de parásitos engaña y estafa a sus seguidores para que sigan contribuyendo con colectas y financiamiento.
Así se sostiene la maquinaria agresiva de la que tantos han vivido durante décadas, aprovechando la corrupción del sistema político estadounidense.
#RaúlEsRaúl
#CubaNoEsUnaAmenaza El Bloqueo Sí.— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 19, 2026