
El gobierno de Cuba, a través de su canciller Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó públicamente las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el futuro político y económico de la isla.
No solo respondió con contundencia que no permitirán la intervención del país americano, sino que afirmó que, en defensa de su soberanía, los cubanos “por esta tierra, estamos dispuestos a dar nuestras vidas”.
La reacción oficial se produce en medio de crecientes tensiones regionales tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y la interrupción del suministro petrolero venezolano a La Habana.
Rodríguez publicó su mensaje en la red social X, donde calificó las afirmaciones de Trump como un “desconocimiento total sobre Cuba” y acusó al mandatario estadounidense de repetir una “agenda de mentiras” que amenaza al pueblo cubano.
El canciller señaló que Trump ignoró deliberadamente, con intención política, el impacto de las sanciones económicas que, según La Habana, han agraviado la situación de las familias en la isla.
La disputa verbal se intensificó después de que Trump declarara ante periodistas que Cuba “está a punto de caer” tras la captura de Maduro y la pérdida de apoyo económico que recibía de Venezuela. El presidente estadounidense sostuvo que sin los ingresos derivados del petróleo venezolano, la economía cubana enfrentaría graves dificultades.
El mensaje de Trump, difundido desde el Air Force One días atrás, ha sido interpretado por analistas internacionales como parte de una estrategia de presión sobre los regímenes aliados dentro de América Latina tras la operación en Venezuela.
El objetivo, según fuentes cercanas a la administración estadounidense, es debilitar las redes políticas y económicas que sostienen a gobiernos considerados adversarios.
Rodríguez respondió con un tono confrontativo, subrayando que la historia y la resistencia del pueblo cubano justificarían cualquier defensa de su independencia frente a lo que calificó de “agresión imperialista”. El ministro insistió en que Cuba no cederá ante amenazas externas y reafirmó su compromiso con la soberanía nacional.
Economistas y analistas internacionales señalan que Cuba enfrenta una de sus peores crisis económicas en décadas, exacerbada por la caída del apoyo venezolano y décadas de sanciones. Sin embargo, muchos coinciden en que una ruptura política o un cambio de régimen interno es improbable sin transformaciones profundas en el tejido político del país.
El régimen de Miguel Díaz‑Canel ha insistido en que “el pueblo” resistirá cualquier presión externa y ha convocado a actos públicos de apoyo al régimen, subrayando la alianza histórica con Venezuela y otros aliados estratégicos. A la vez, el canciller cubano ha utilizado un discurso de confrontación para reforzar la unidad interna frente a la percepción de amenazas externas.
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