
Nayib Bukele refuerza su presencia militar en Haití con más de 2.000 soldados mientras continúa la incertidumbre sobre el paradero de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños desaparecidos desde el 18 de octubre. El Gobierno de El Salvador anunció el miércoles 28 de octubre la ampliación del despliegue para intensificar las operaciones de búsqueda y rescate tras una emboscada de grupos armados cerca de Puerto Príncipe.
Según informó la Cancillería salvadoreña, la decisión se produjo después de una conversación telefónica entre Bukele y el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé. Ambos dirigentes acordaron fortalecer la cooperación contra las pandillas y continuar las acciones para localizar a los desaparecidos. Las autoridades no precisaron cuánto tiempo permanecerán las tropas en territorio haitiano.
Días antes de la operación, Marco Rubio y Nayib Bukele habían conversado sobre Cuba y la cooperación internacional, aunque no se informó de una relación entre ese intercambio y la intervención en Haití.
¿Qué ocurrió con los cuatro militares salvadoreños desaparecidos?
Los cuatro técnicos participaban en la misión internacional de seguridad cuando fueron atacados el 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, al este de la capital haitiana. Su vehículo blindado recibió disparos y terminó incendiado. Los ocupantes consiguieron abandonarlo, pero desaparecieron mientras intentaban escapar. Los enfrentamientos también impidieron que los helicópteros de rescate completaran su misión.
Tres días después, Bukele lanzó una advertencia a los grupos responsables y exigió la entrega de sus compatriotas con vida. El mandatario aseguró que las primeras acciones militares serían menores frente a las medidas que adoptaría si no conseguía recuperarlos. Posteriormente, El Salvador movilizó tropas adicionales, incluidos efectivos de operaciones especiales.
Bukele combina presión militar y posibles negociaciones
Pese al aumento del contingente, el Gobierno salvadoreño también habría explorado alternativas diplomáticas para evitar un desenlace fatal. Según publicó The Wall Street Journal, funcionarios salvadoreños y estadounidenses consideraban posible que los cuatro hombres hubieran sobrevivido al ataque. Sin embargo, no existe confirmación pública de negociaciones exitosas con sus presuntos captores.
La incertidumbre aumentó después de que circularan versiones sobre el hallazgo de restos humanos cerca del lugar de la emboscada. Bukele aseguró que no correspondían a los salvadoreños. No obstante, The Washington Post informó que se habían previsto pruebas de ADN para identificar restos recuperados durante las operaciones.
Hasta el 29 de octubre, ninguna autoridad ha confirmado oficialmente la muerte, liberación o rescate de los cuatro militares. Tampoco se conoce su ubicación exacta ni existen resultados concluyentes de las investigaciones forenses. El despliegue anunciado supera los 2.000 efectivos, aunque no se ha precisado cuántos permanecen físicamente en Haití.
Haití enfrenta una crisis de seguridad que dificulta el rescate
La operación ocurre mientras las pandillas mantienen el control de extensas zonas de Puerto Príncipe. La violencia ha provocado aproximadamente 1,5 millones de desplazados y miles de víctimas. La inseguridad también obligó a posponer las elecciones generales hasta julio de 2027, prolongando la crisis política del país caribeño.
El incremento militar genera interrogantes sobre la coordinación con la Fuerza de Supresión de Pandillas, respaldada por Naciones Unidas. Mientras el Gobierno haitiano considera necesario fortalecer la seguridad, especialistas advierten sobre los riesgos de una ofensiva prolongada para la población civil. Por ahora, el rescate de los cuatro salvadoreños continúa sin un desenlace confirmado.