
El buque petrolero incautado por Estados Unidos frente a las costas de Venezuela enarbolaba una bandera falsa de Guyana, país que ha demostrado su apoyo al despliegue militar del ejército norteamericano en el Caribe.
Según un comunicado del Departamento de Administración Marítima de Guyana (Marad, por sus siglas en inglés), el petrolero de nombre “Skipper” no está registrado en esta nación de Sudamérica.
El Marad denunció la proliferación del uso no autocrizado de la bandera guyanesa por parte de buques no registrados en el país, una tendencia que calificó de inaceptable.
En su comunicado, el Departamento afirmó que continuará colaborando con socios internacionales y agencias marítimas para tomar medidas contra cualquier uso no autorizado de la bandera guyanesa.
La fiscal general de EEUU, Pamela Bondi, informó en su cuenta de X que la embarcación salió de Venezuela rumbo a Irán con petróleo sancionado por Washington, debido a su vinculación con una red ilícita de transporte de petróleo para apoyar organizaciones terroristas extranjeras.
Por su parte, el gobierno venezolano reaccionó con indignación ante la incautación del petrolero, calificando la acción de “robo descarado”. En un comunicado oficial, Caracas advirtió que llevaría el caso ante instancias internacionales, denunciando lo que considera un “grave crimen internacional”.
La incautación del buque se produjo el mismo día en que Guyana firmó un acuerdo con EEUU para ampliar la cooperación militar entre ambos países, lo que ha añadido un nuevo nivel de tensión a la situación.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, detalló que el acuerdo busca “reforzar” la capacitación y la colaboración a largo plazo bajo acuerdos previos como el de Shiprider. Este acuerdo permite a las fuerzas de seguridad estadounidenses perseguir, interceptar y abordar embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas guyanesas.
La firma del acuerdo se produjo tras reuniones con altos funcionarios estadounidenses, incluidos Patrick Weaver, asesor principal del secretario de Guerra, y Joseph Humire, subsecretario adjunto de defensa para asuntos del hemisferio occidental.
Antes de la incautación del petrolero, la plataforma de seguimiento aéreo en tiempo real FlightRadar24 reportó esta semana el paso de dos cazas F/A-18 Super Hornet de la Marina estadounidense sobre el Golfo de Venezuela, al norte del estado de Zulia.
Estos aviones, especializados en misiones de combate aire-aire y aire-superficie, se acercaron al Lago de Maracaibo desde el interior del golfo venezolano, lo que subraya el creciente despliegue militar estadounidense en la región.
El F/A-18 Super Hornet es conocido por su capacidad para operar desde portaaviones y realizar misiones de patrullaje, apoyo cercano a tierra y supresión de defensas antiaéreas enemigas, lo que lo convierte en una pieza clave dentro de las operaciones militares del país norteamericano.
Hasta la fecha, la presencia militar de EEUU en el Caribe ha resultado en la destrucción de veinte embarcaciones asociadas con el tráfico de drogas. Según cifras de Bloomberg, al menos 87 tripulantes han muerto como consecuencia de estas operaciones.
Además, Washington mantiene activa una recompensa de 50 millones de dólares por información que permita la captura de Nicolás Maduro por encontrarse vinculado a una conspiración para el tráfico de droga hacia territorio estadounidense.

