
En la provincia de Camagüey, en lugar de recoger la basura a tiempo y potenciar la fumigación para eliminar el mosquito portador de enfermedades como el dengue y el chikungunya, están desarrollando una “nueva estrategia”.
Según la emisora provincial de radio, se ha concientizado a bicitaxis y mototaxis privados para que salgan por los barrios con altavoces donde se difunden las acciones de higiene y control vectorial que la población debe realizar en el interior de sus viviendas.
El objetivo de las autoridades del Ministerio de Salud Pública (Minsap) es “aumentar la conciencia entre los ciudadanos sobre la importancia de eliminar criaderos de mosquitos en sus hogares y mantener los espacios limpios”. De igual manera, se resalta la necesidad de consultar a un médico ante los primeros síntomas de enfermedades transmitidas por estos insectos.
La jefa del Departamento de la Unidad de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades (Prosalud) en Camagüey, la MsC. Ana Isabel Abay Márquez, explicó que más adelante piensan reforzar la campaña con la fumigación de calles y viviendas, la aplicación de larvicidas en cuerpos de agua donde el mosquito puede reproducirse y la limpieza de espacios públicos y privados. Sin embargo, para ello hacen falta recursos.
Según el último reporte nacional del Minsap, en todo el país se ha reportado un aumento de más del 10% en los casos sospechosos de dengue, además de 1.417 nuevos contagios de chikungunya.
Adicionalmente, se sumaron tres muertes más, lo que eleva el número total de fallecidos por arbovirosis a 47, en su mayoría menores de 18 años. Aunque el Minsap asegura que los casos graves han disminuido y que la situación está bajo control, crece la desconfianza popular sobre la veracidad de las cifras oficiales.
La respuesta de la población ha sido mixta. Algunos residentes de Camagüey, como Leopoldina Pérez, expresan que las campañas de fumigación no son suficientes, ya que en algunos barrios las medidas no se han implementado adecuadamente.
“Hay zonas que no reciben fumigación o no se hace lo suficiente, mientras que muchas familias siguen enfermas”, comentó. A su vez, hay testimonios de personas como Silvia Nápoles, quien asegura que su barrio ha sido fumigado repetidamente, pero los mosquitos siguen siendo una constante.
Por su parte, la ciudadana Odalis Proenza Varona mencionó que, en su caso, los mototaxis con altavoces aún no han pasado por su barrio, lo que demuestra que la distribución de las acciones de prevención no es uniforme.
Testimonios de cubanos que padecen las enfermedades
Un reportaje de Martí Noticias revela los testimonios preocupantes sobre las secuelas a largo plazo de las enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti. Lucinda González, residente en La Lisa, La Habana, relató su experiencia tras haber sido diagnosticada con dengue.
“Me cuesta trabajo levantarme, la hinchazón del tobillo, la quemazón, es como si te estuvieran quemando la planta de los pies”, comentó. Este tipo de síntomas es común entre los afectados, y los médicos advierten que los efectos podrían durar hasta un año.
En Camagüey, Leydis Tabares también habló sobre las dificultades que ha enfrentado debido a las secuelas del chikungunya, mencionando que no ha podido realizar actividades cotidianas debido a dolores constantes. Estos relatos reflejan la gravedad de las consecuencias a largo plazo, que afectan tanto la salud física como la calidad de vida de las personas.
Además, muchos habitantes denuncian que los informes oficiales sobre los casos de arbovirosis no reflejan la magnitud real de la crisis. En las redes sociales, algunos critican la falta de información detallada, especialmente sobre las secuelas y la saturación de los hospitales. “El parte de enfermos que da el Ministerio de Salud está muy por debajo de la realidad”, dijo Leopoldina Pérez, una de las vecinas afectadas.

