
Los aeropuertos del sur de Florida registran cientos de vuelos retrasados y cancelados a causa del mal tiempo y la escasez de personal en la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).
El caos y la frustración de los viajeros se viven especialmente en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) y el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood (FLL), dos de los más transitados de la región.
El portal FlightAware registró 238 vuelos retrasados y 48 cancelados en el MIA, mientras que en el FLL se llegó a contabilizar hasta 263 vuelos cancelados y 95 retrasados en plena temporada de Spring Break.
Los empleados de la TSA continúan trabajando sin salario debido al cierre parcial del gobierno federal, lo que ha generado demoras en los controles de seguridad. Las autoridades han recomendado a los viajeros verificar el estado de sus vuelos antes de dirigirse al aeropuerto y estar preparados para posibles demoras.
La aerolínea Spirit Airlines, una de las más afectadas por la situación, respondió a las preocupaciones de los pasajeros, explicando que varios factores habían afectado sus operaciones, incluidos los problemas meteorológicos y las restricciones impuestas por el Control de Tráfico Aéreo (ATC, por sus siglas en inglés).
Según un portavoz de la aerolínea, “esto incluye múltiples iniciativas del ATC en Florida, donde operamos una parte significativa de nuestros vuelos, lo que ha tenido un impacto considerable en nuestro itinerario”.
La aerolínea también se disculpó por las molestias ocasionadas y aseguró que estaba contactando a los pasajeros afectados para ofrecerles opciones como reubicación en otro vuelo o reembolsos.
Los viajeros que habían pasado la noche en el FLL se mostraron agotados y frustrados. “Había cientos de personas durmiendo en el piso”, relató Luce Lepine, quien también mencionó las largas filas que se extendían hasta fuera del aeropuerto. Tiffany Davis, que intentaba llegar a Baltimore, comentó que la fila afuera del aeropuerto era interminable. “Ahora estamos buscando un auto de alquiler”, agregó.
La situación fue descrita por varios pasajeros como una pesadilla. David Tsava, quien volaba con Spirit hacia Maryland, mencionó que llevaba varios días sin dormir y que los retrasos y cancelaciones solo agravaban su situación. “Probablemente no he dormido en cuatro días”, expresó.
Por su parte, Lacey y su hijo, quienes debían regresar a Detroit el sábado, se mostraron igualmente cansados y frustrados. “La verdad es que enojarse y frustrarse no ayuda mucho, porque eso solo va a molestar a los demás”, comentó Lacey, tratando de mantenerse tranquila frente a las adversidades.
