
Un tribunal federal de Miami condenó este martes 13 de octubre a 18 meses de prisión al capitán de origen cubano Yusiel López Insúa, de 47 años, por su responsabilidad en un accidente marítimo que provocó la muerte de tres niñas en julio de 2025. El incidente ocurrió cuando una barcaza impulsada por el remolcador que dirigía embistió un velero utilizado por participantes de un campamento infantil en la bahía de Biscayne.
La jueza Jacqueline Becerra dictó una pena superior a la propuesta conjuntamente por los fiscales y la defensa. Según informó The New York Times, ambas partes habían solicitado 12 meses y un día de cárcel, seguidos de seis meses de confinamiento domiciliario. El acusado enfrentaba una sanción máxima de 10 años de privación de libertad.
López Insúa reconoció su culpabilidad en julio ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida por un cargo de homicidio involuntario marítimo. Su abogado, Walter A. Reynoso, confirmó la decisión judicial y aseguró que su representado “respeta y acepta la sentencia de 18 meses impuesta por la honorable jueza Becerra”.
Capitán cubano condenado por accidente marítimo en Miami
El defensor también transmitió el arrepentimiento de su cliente. “Yusiel está profundamente arrepentido y aceptó la responsabilidad por su conducta, que causó esta tragedia desgarradora que cambió vidas para siempre”, expresó Reynoso mediante un comunicado divulgado este martes.
Los hechos ocurrieron el 28 de julio de 2025, minutos antes de las 11:30 a.m., en aguas próximas a Hibiscus Island y Monument Island, frente a Miami Beach. La Guardia Costera recibió entonces una alerta sobre una colisión entre una embarcación comercial y un pequeño velero.
A bordo del bote recreativo viajaban cinco niñas de entre siete y 13 años, acompañadas por una instructora de 19 años. Todas participaban en las actividades de verano organizadas por la Miami Youth Sailing Foundation, de acuerdo con información proporcionada por el Miami Yacht Club.
La barcaza pasó sobre el velero, que había quedado detenido en el agua. Tres menores perdieron la vida, mientras otras dos participantes y la instructora sobrevivieron después de quedar debajo de la estructura de la embarcación comercial.
Investigación reveló graves fallas de seguridad
Las víctimas mortales fueron identificadas como Mila Yankelevich, de siete años; Erin Ko, de 13; y Arielle Buchman, de 10. Esta última falleció días después del accidente, según comunicó su familia.
La investigación federal estableció que el capitán tenía dificultades para observar lo que ocurría delante de su remolcador, de 25 pies de eslora. Tampoco había designado a otra persona para vigilar la trayectoria. Los fiscales señalaron que la instructora intentó advertirle sobre la presencia del velero, pero López Insúa no logró identificarlo antes del impacto.
Además, un examen forense del teléfono del acusado encontró registros de actividad en internet cerca del momento del choque. Las autoridades incorporaron ese hallazgo a la investigación sobre las circunstancias del accidente, que terminó con una declaración de culpabilidad y una condena de prisión superior a la recomendada por ambas partes.