
Un video difundido en redes sociales y compartido por el periodista Mario J. Pentón muestra el traslado de camiones militares en Cuba sobre plataformas ferroviarias, en un momento de alta tensión entre La Habana y Washington.
En la grabación se observan unidades de uso militar, similares a las empleadas para transportar tropas, desplazadas por las vías del tren. Hasta ahora no existe una confirmación oficial sobre el destino final del convoy.
La difusión del video ha reforzado la percepción de que el régimen intenta exhibir capacidad de respuesta ante la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en más de una ocasión ha dicho “Cuba es la siguiente”, tras la captura del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la guerra con Irán, que ocasionó un cambio de líder supremo.
Desde que la nueva administración de Trump inició su presión sobre Cuba, el régimen castrista ha respondido con muestras de su “capacidad militar”, inclusive sesiones de adiestramiento de civiles para el manejo de armas por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Sin embargo, todo el armamento mostrado se encuentra obsoleto y con la nula posibilidad de hacer frente a equipos militares de nueva generación, que usaría EEUU en caso de realizar una intervención militar en la Isla.
Fusiles, tanques y las baterías antiaéreas llegaron a la Isla desde la desaparecida Unión Soviética. Respecto a equipos más modernos, las autoridades han mostrado el uso de drones, que generalmente son destinados a civiles.
La respuesta oficial cubana ha comenzado a moverse en dos direcciones al mismo tiempo. Por un lado, el régimen insiste en que prefiere el diálogo. Por otro lado, levanta el discurso de resistencia armada frente a una eventual intervención estadounidense.
Josefina Vidal, viceministra cubana de Relaciones Exteriores, declaró a AFP que los contactos recientes entre ambos países están en una fase “muy preliminar” y que todavía no existe una negociación estructurada entre los dos gobiernos.
En paralelo, Miguel Díaz-Canel endureció el tono. En una entrevista con Newsweek, afirmó que Cuba respondería a una eventual agresión militar con una campaña de estilo guerrillero y con la participación de toda la población, bajo la vieja doctrina de la “guerra de todo el pueblo”.
La misma línea fue repetida por Johana Tablada de la Torre, segunda jefa de misión de la embajada cubana en México. En entrevista con El Sol de México, aseguró que una invasión estadounidense “no será un paseo” y añadió que el país se está preparando. Incluso dijo que no dudaba de que pudieran estarse distribuyendo armas a la población, aunque admitió no tener el detalle.
El viceministro cubano de Asuntos Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, afirmó la preparación al ofrecer una entrevista al programa Meet the Press de NBC. “Nuestro ejército siempre está preparado y, de hecho, se está preparando en estos días para la posibilidad de una agresión militar”, dijo el funcionario.
Aunque Fernández de Cossío intentó rebajar la alarma al señalar que ve una acción militar como algo “muy lejano”, dejó claro que el aparato estatal mantiene ese riesgo dentro de sus cálculos. “No creemos que sea probable, pero seríamos ingenuos si no nos preparamos”, indicó.