
El abogado de inmigración Wilfredo ‘Willy’ Allen y la congresista republicana María Elvira Salazar protagonizan una fuerte disputa pública sobre el futuro de los migrantes cubanos con el formulario I-220A. Allen calificó de “insulto” la iniciativa de Salazar, lo que desató una ola de reacciones en la comunidad exiliada.
El enfrentamiento surgió tras el anuncio de Salazar de una propuesta para regularizar el estatus de quienes poseen una I-220A. El abogado, reconocido por su trayectoria en casos migratorios, señaló que la medida no cumple las expectativas de los afectados y que la congresista ha fallado en su compromiso con los cubanos.
Allen, quien ha asesorado a numerosos cubanos con el I-220A, se manifestó con dureza contra la iniciativa de la legisladora que depende de una voluntad política del poder ejecutivo. En declaraciones a medios independientes, expresó su decepción y afirmó que “pedía perdón por haber votado por ella dos veces”.
El abogado ha sostenido que los portadores del I-220A no serán deportados a menos que cometan un crimen, y que eventualmente podrían obtener un estatus legal. Su postura ha sido clave en la orientación de muchos migrantes cubanos en Estados Unidos.
La congresista respondió rápidamente a las críticas, argumentando que ha trabajado incansablemente en favor de los migrantes con I-220A. Explicó que desde 2023 ha mantenido reuniones con el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, para buscar una solución.
Según Salazar, la administración Biden tenía la capacidad de resolver el problema con una simple orden ejecutiva, otorgando “parole in place” a los cubanos afectados. En su defensa, mostró evidencia de docenas de mensajes enviados a funcionarios de Washington exigiendo acción.
En redes sociales, Salazar ha enfrentado duras críticas de quienes la acusan de “jugar con las esperanzas” de los migrantes. A su vez, Allen ha sido cuestionado por su tono agresivo y por la falta de alternativas concretas a la iniciativa de la legisladora.
El formulario I-220A ha sido entregado a miles de cubanos que ingresaron a EEUU en los últimos años. Por una decisión de una Corte de Inmigración, el formulario no es considerado un parole a los efectos de la Ley de Ajuste Cubano. Por lo tanto, los cubanos, a pesar de contar con una vía para obtener la residencia permanente, no pueden hacerlo y actualmente cerca de 300.000 están en un limbo legal.
La congresista ha insistido en que la solución definitiva podría llegar en la actual administración republicana que tiene mayoría en ambas cámaras del Congreso. Según sus declaraciones, “en los próximos cuatro años probaremos que podemos ayudar a los I-220A”. Sin embargo, estas intenciones contrastan con la actual política de Donald Trump, que se basa en expulsar a todos los migrantes que no tengan estatus legal.
ESTA MUJERZUELA ES UNA AUTENTICA ABERRACION UTILIZANDO A LOS CUBANOS EN SITUACIONES COMPLICADAS PARA SU COCHINA POLITIQUERIA
Maria Elvira tiene muy mala memoria, se le olvido que fue el congreso republicano el que por orientacion de trump cuando ni siquiera era presidente los que bloquearon todoa iniciativa de resolver la crisis migratoria, se bajaron los pantalones e hiceron la voluntad de un viejo loco.
Ahora es facil responsabilizar a otros.