
La polémica volvió a salpicar el entretenimiento hispano luego un enfrentamiento entre Rodner Figueroa, exconductor de Univision, y la influencer Lissette Eduardo, más conocida como Chiky Bombom, quien actualmente colabora en Telemundo.
Reproches y acusaciones se pusieron sobre la mesa entre figuras tradicionales de la pantalla y creadores de contenido digital que ocupan espacios protagónicos en la televisión.
Figueroa, conocido por su salida de Univision tras un comentario racista sobre Michelle Obama, cuestionó abiertamente la incursión de los influencers en los medios convencionales. En un pronunciamiento que rápidamente generó reacciones, afirmó:
“Influencers no son conductores de televisión y se nota y es horrible y yo lo veo… piensan que porque van a traer una influencer que tiene 20 millones de seguidores, esos 20 millones de seguidores van a verlo en el programa. A los seguidores que siguen al influencer no les interesa verlos conduciendo televisión. Aparte de eso, no saben hablar, no saben leer ‘pronter’, no tienen conocimiento de comunicación social. Entonces no es el medio para ellos”.
El exconductor insistió en que trasladar el estilo de las redes sociales al formato televisivo es un error: “Yo veo a influencers que admiro y respeto el trabajo que hacen enormemente, pero los veo haciendo televisión… entonces tratan de traducir lo que hacen en sus redes a la televisión y no cuadra”.
Las palabras de Figueroa, aunque no mencionó nombres, fueron interpretadas por Chiky Bombom, como un ataque directo a ella, quien respondió sin rodeos. A través de un mensaje en el que defendió su trayectoria, la influencer criticó la falta de coherencia del expresentaor y aludió a las dificultades laborales que ha enfrentado:
“Él bastante busca a los influencers para ir para su pódcast, para lucrarse del pódcast. Él y muchas personas como él tienen que entender que la televisión cambió, que tienen que soltar la batuta, que hay otras personas que tienen oportunidades”.
En un tono desafiante, aseguró que su desempeño profesional habla por sí mismo. Chiky Bombom también recordó los episodios polémicos que han marcado la carrera de Figueroa:
“Si tú eres tan comunicador y tan profesional, ¿por qué hiciste lo que hiciste cuando te botaron de la otra cadena? Te han botado de todos los lados y estás seco, dando vuelta en el aro y divariando y tirándole a quien no le debes de tirar”.
Lissette Eduardo admitió que su adaptación al medio tradicional no fue sencilla: “Yo soy la única influencer en la televisión que se le ha dado la oportunidad y ha sido difícil. Si yo no sabía al principio leer ‘pronter’, yo no sabía leer ‘teleponter’”.
Por su parte, Otaola, quien divulgó este enfrentamiento durante uno de sus shows, opinó que Chiky Bombom aporta un elemento renovador a la programación:
“A mí me gusta lo que aporta Chiky Bombom a Telemundo. Es una frescura, es una cosa… ella sabe manejar muy bien la locura y la improvisación”.
El cruce de declaraciones refleja la tensión generacional que atraviesa la televisión hispana, donde creadores digitales reclaman espacios que antes parecían reservados a comunicadores formados exclusivamente en el medio tradicional.
Mientras tanto, el debate sobre la legitimidad y las capacidades de los influencers continúa generando controversia en la industria del entretenimiento.

