El 2015, fue el inicio de una nueva estampida de cubanos hacia los Estados Unidos al restablecerse las relaciones diplomáticas entre ambos países y la posibilidad de la derogación de la Ley de Ajuste Cubano.
En el 2016, continuó creciendo esa cifra que por diversas vías llegan a los Estados Unidos, pues aún se mantiene el temor de la pérdida de los beneficios migratorios que existen para los cubanos
Datos hechos públicos por la Oficina de Aduana y Protección Fronteriza de EEUU, señalan que entre octubre de 2015 y septiembre de 2016, 50 mil 082 cubanos ingresaron a territorio estadounidense, comparado con los 44 159 del año fiscal anterior y que con ello supera éxodo de balseros del 94 (año fiscal 2014 llegaron 24.278).
La cifra representa un incremento del 16.2 por ciento y que al día de hoy sigue en ascenso, dado la cantidad que han arribado en los últimos meses y al inicio del presente año.
Alrededor de un 15%, — unos 7 300– del total llegaron por mar, una cifra bastante alta, teniendo en cuenta, los riesgos que representa, el montarse en precarias embarcaciones y cruzar el estrecho de la Florida
La travesía por tierra no deja de ser menos peligrosa, siempre y cuando deben estar expuestos a las inclemencias del tiempo, al peligro de los coyotes, los traficantes de drogas y las malas condiciones del viaje en sí mismo, que por lo general abarcan varios países de sur América y Centroamérica
La mayoría cruzó por puntos de la frontera sur de Estados Unidos: 31.965 por Laredo, 4.911 por El Paso y 1.434 por San Diego.
Por el aeropuerto de Miami, la ciudad con mayor población cubana o de origen cubano del país, ingresaron 9.837 personas procedentes Cuba.
La mayor parte, 38.310, ingresó sin documentos, acogiéndose a la política de pies secos y pies mojados y la Ley de Ajuste Cubano de 1966.