
Durante décadas, el gobierno cubano dijo que el asalto al cuartel Moncada ocurrió el 26 de julio de 1953 en Santiago de Cuba como una acción decisiva contra el régimen de Fulgencio Batista.
Ahora, el creador de contenido Elieser El Bayardo publicó un video en el que cuestiona cinco aspectos de la versión difundida por la propaganda oficial. También plantea interrogantes sobre las torturas, la participación de Raúl Castro. Además, analiza el papel de Fidel Castro y el verdadero alcance militar de aquella operación.
El ataque fracasó, Fidel Castro fue capturado y condenado a prisión. Sin embargo, el episodio terminó convertido en el principal símbolo político del movimiento que tomó el poder seis años después.
Las muertes tras el asalto y las dudas sobre las torturas
El primer punto abordado por El Bayardo se refiere a las denuncias sobre las supuestas torturas sufridas por los participantes capturados.
El creador reconoce que numerosos asaltantes fueron ejecutados después de ser detenidos. Pero también recuerda que durante el ataque murieron militares que defendían la instalación.
Una de las historias más repetidas por la narrativa oficial es la de Abel Santamaría. A él se le atribuyó la extracción de los ojos durante los interrogatorios.
El Bayardo sostiene que esa versión no cuenta con pruebas concluyentes y plantea la necesidad de revisar los testimonios y documentos disponibles antes de asumirla como un hecho demostrado.
El segundo cuestionamiento gira en torno al grupo que, según el relato tradicional, tomó una ruta equivocada durante la operación.
Para El Bayardo, esa explicación merece ser revisada. Su hipótesis apunta a que la supuesta pérdida del camino pudo estar relacionada con la deserción de ese contingente y no con un simple error de orientación.
El tercer punto analiza el papel de Raúl Castro. El creador sostiene que el hermano de Fidel no participó de manera directa en el enfrentamiento principal.
Según su versión, permaneció en un grupo expuesto a un riesgo menor, abandonó la zona y fue detenido en las afueras de Santiago de Cuba. Las fuentes históricas generales, sin embargo, coinciden en que Raúl participó en la operación y fue capturado posteriormente.
Fidel Castro y el verdadero objetivo de la operación
El cuarto cuestionamiento se centra en Fidel Castro. El Bayardo sostiene que, durante buena parte del enfrentamiento, Castro se dedicó a reagrupar a hombres dispersos y que, tras su captura, existen interrogantes sobre las pruebas realizadas para determinar su participación directa en los disparos.
El quinto aspecto aborda el objetivo político y militar del ataque. El Bayardo considera que la operación estuvo mal preparada, ignoró información relevante y presentó fallas logísticas que dificultaban una victoria frente a una instalación militar protegida.
La historiografía general coincide en que el asalto fracasó y que más de la mitad de los participantes murieron o fueron capturados.
Sin embargo, el impacto posterior superó el resultado del combate. La derrota permitió a Fidel Castro construir una narrativa política alrededor del 26 de julio. Esta fecha dio nombre al movimiento revolucionario.
El propio proceso de encarcelamiento, juicio y posterior amnistía contribuyó a consolidar su figura pública antes de la expedición del Granma y de la lucha guerrillera. Finalmente, esa lucha culminó con la caída de Batista en 1959.
En redes sociales, la discusión sobre la memoria histórica también genera rechazo. Un usuario resumió su postura con una frase contundente: “Nos mintieron por décadas, imagínate el enfrentamiento a una dictadura acabada de existir frente a la que han impuesto a Cuba”.
El Bayardo cerró su análisis con un llamado a contrastar fuentes, revisar documentos y cuestionar los relatos asumidos como verdades incuestionables.