
Cuba enfrenta una crisis energética que afecta gravemente la vida cotidiana de sus ciudadanos. Según un informe del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) del 23 de noviembre de 2025, el país experimentó un déficit de capacidad de generación de 1.733 MW a las 19:00 horas, lo que resultó en apagones durante las 24 horas del día. Para el domingo la situación es similar con un pronóstico de 1.735 MW que deberán ser apagados por no tener suficiente generación.
El problema es que hay cinco unidades termoeléctricas fuera de servicio y múltiples grupos electrógenos están sin funcionar debido a la escasez de combustible. Por ejemplo, la unidad 2 de la CTE Felton y las unidades 3 y 6 de la CTE Renté están fuera de servicio debido a averías.
Además, la unidad 2 de la CTE Santa Cruz y la unidad 4 de la CTE Cienfuegos están en mantenimiento. Estas fallas contribuyen a la limitación en la generación térmica, que actualmente alcanza los 505 MW. A ello se suman 97 centrales de generación distribuida fuera de servicio por falta de combustible, lo que representa una pérdida total de 866 MW.
La escasez de combustible es uno de los principales factores que agravan la situación. El informe del SEN indica que 66 MW están fuera de servicio debido a la falta de lubricante, y 97 centrales de generación no están operando por la misma razón. Esto ha provocado que la demanda de energía se mantenga alta, con una demanda máxima estimada de 3.200 MW, frente a una disponibilidad de solo 1.535 MW.
Reacciones de la población ante la crisis eléctrica
La respuesta de la población cubana ante esta crisis energética es de desesperación. A través de las redes sociales, los ciudadanos expresan su frustración con los apagones prolongados. “¿Hasta cuándo vamos a vivir así?”, comenta una usuaria, mientras que otro internauta pregunta cómo es posible que el déficit sea tan grande si en todo el país están sufriendo apagones.
Las fallas en las termoeléctricas, el escaso mantenimiento de la infraestructura y la continua escasez de recursos son síntomas de una crisis económica generalizada que afecta todos los sectores. La falta de inversión en infraestructura y la dependencia de fuentes de energía no renovables agravan aún más esta crisis, que parece no tener solución a corto plazo.
México y Venezuela reducen los envíos de petróleo a Cuba
Cuba ha enfrentado una drástica caída en sus importaciones de crudo y combustibles durante los primeros diez meses de 2025, exacerbando la crisis energética y los apagones. Según datos de transporte y documentos de Reuters, las importaciones disminuyeron más del 35% en comparación con 2024, debido a la reducción en los envíos de sus principales aliados, México y Venezuela.
México, que había sido un proveedor clave en 2023, redujo sus exportaciones a Cuba en un 73%, pasando de 18.800 barriles diarios (bpd) en 2024 a solo 5.000 bpd en 2025. Esto se debe a la disminución de su capacidad de producción y la necesidad de priorizar otros clientes internacionales.
Por otro lado, Venezuela, el aliado político más cercano, también disminuyó sus entregas de petróleo en un 15%, de 32.000 bpd en 2024 a 27.400 bpd en 2025. Este recorte afectó principalmente el suministro de fuelóleo, esencial para la generación de electricidad, lo que ha empeorado la situación de los apagones en la isla.
En total, las importaciones de combustibles de Cuba cayeron a 45.400 bpd, un nivel insuficiente para satisfacer la demanda energética.