
El 23 de junio de 2025, Johnny Noviello, un ciudadano canadiense de 49 años, falleció mientras estaba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
El hombre estaba recluido en el Centro de Detención Federal de la Oficina de Prisiones en Miami, a la espera de ser deportado a Canadá luego de vivir en territorio estadounidense por más de 35 años.
Según el reporte oficial de ICE, Noviello fue hallado inconsciente a las 12:54 p.m. del 23 de junio, y el personal médico del centro actuó rápidamente, administrando reanimación cardiopulmonar y un desfibrilador externo automático.
A pesar de los esfuerzos, el canadiense fue declarado muerto por los servicios de rescate de bomberos de Miami a la 1:36 p.m. Las causas del deceso están investigándose.
Los registros federales dan cuenta que Johnny Noviello había ingresado a los EEUU el 2 de enero de 1988 con un estatus de visa legal. En octubre de 1991, se convirtió en residente permanente legal. Sin embargo, el 12 de octubre de 2023, fue condenado por varios cargos de tráfico de drogas y sentenciado a 12 meses de prisión.
En mayo de 2025, fue arrestado por ICE y se le notificó su procedencia de deportación debido a violaciones de leyes relacionadas con sustancias controladas. El caso de Noviello resalta una creciente preocupación sobre las condiciones de detención en el ICE, especialmente en medio de un aumento significativo en las detenciones.
Según el protocolo de ICE, la agencia notificó inmediatamente a varias entidades, incluida la Oficina del Inspector General y la Oficina de Responsabilidad Profesional de ICE, sobre el fallecimiento de Noviello. Además, ICE publicó un comunicado oficial en su página web, cumpliendo con los requisitos de transparencia establecidos en la Ley de Asignaciones del Departamento de Seguridad Nacional de 2018.
De acuerdo con los datos más recientes del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), hasta el 15 de junio de 2025, ICE mantiene bajo custodia a 56.397 personas, un récord no visto desde mayo de 2019.
Este incremento, de 5.095 personas desde la última actualización, refleja un endurecimiento de las políticas migratorias y un aumento de las detenciones en diversos centros de procesamiento de inmigrantes, como El Paso, Texas, y Dilley, Texas.
A pesar del aumento en los detenidos, solo el 28.3% de ellos tiene antecedentes criminales graves. La mayoría de los detenidos, aproximadamente el 71.7%, no presentan registros criminales importantes, sino infracciones menores, lo que plantea interrogantes sobre la necesidad de mantenerlos en custodia.
En respuesta al creciente número de detenidos, ICE ha incrementado el uso de Alternativas a la Detención (ATD), que actualmente monitorean a más de 183.000 individuos, principalmente mediante dispositivos de localización como tobilleras GPS. San Francisco lidera este esfuerzo, con un notable número de personas bajo este sistema de monitoreo, ofreciendo una alternativa a la detención en instalaciones superpobladas.