
Un restaurante del área de West Kendall, en Miami-Dade, fue clausurado el 30 de marzo tras una inspección que detectó 70 violaciones sanitarias y operativas, la cifra más alta registrada en el sur de Florida en lo que va de 2026.
Se trata de Peking One, ubicado en Kendall Park Plaza, en 16229 SW 88th Street, North Kendall Drive, donde los inspectores documentaron actividad de roedores, excrementos de cucarachas, fallas en la manipulación de alimentos y condiciones generales insalubres.
El caso se agravó cuando los inspectores regresaron al día siguiente y comprobaron que muchas de las deficiencias seguían presentes en el local dedicado a la comida china. Ese segundo hallazgo mostró que varios de los problemas más serios no fueron corregidos de inmediato, pese a que involucraban riesgos directos para la seguridad alimentaria y para quienes acudían al establecimiento.
Entre las violaciones más severas figuró la presencia de roedores, evidenciada por decenas de excrementos hallados en distintas áreas. Los inspectores observaron unos 40 excrementos dentro de un enfriador vacío usado para almacenar artículos de servicio, cerca de 15 detrás de un calentador de agua en un almacén trasero y unos ocho en una repisa de almacenamiento seco.
También encontraron alrededor de 30 excrementos de cucarachas sobre un recipiente plástico dentro del mismo enfriador.
El reporte de las autoridades condales además incluyó insectos voladores dentro del baño de empleados y una cucaracha muerta en el piso de esa misma área. A ello se sumaron prácticas incorrectas de conservación de alimentos.
Se observó pollo crudo almacenado sobre fideos cocinados y también sobre carne de res cruda, una separación que no cumplía con los requisitos mínimos. Asimismo, se reportaron temperaturas superiores a 41 grados Fahrenheit en varios productos que debían mantenerse fríos, entre ellos brotes, pollo y pollo empanizado.
Los inspectores también señalaron el almacenamiento inadecuado de huevos a temperatura ambiente, el uso de bolsas no aptas para contacto directo con alimentos y la manipulación insegura por parte del personal.
Un empleado tosió y acto seguido tocó utensilios limpios sin lavarse las manos. El mismo trabajador, según el informe, presentaba tos persistente mientras preparaba comida.
La inspección reveló además un deterioro extendido en equipos e instalaciones. Se reportaron estantes oxidados, acumulación de grasa en juntas y superficies, tuberías rotas, filtraciones de agua y deficiencias en el sistema de ventilación.
Parte del sistema de extracción estaba deteriorado, había luces que no funcionaban y falta de iluminación adecuada en la cocina, una condición especialmente delicada en zonas donde se manipulan alimentos y utensilios.
Los baños también concentraron numerosas observaciones. Los inspectores describieron un baño de empleados en completo deterioro, con fuerte olor, sin papel sanitario y con el inodoro sin funcionar correctamente.
El baño público estaba sucio, tenía el cesto de basura descubierto y la puerta se dejaba abierta. Además, faltaban jabón y toallas de papel en un fregadero de lavado de manos, mientras que otro fregadero se usaba para fines distintos a la higiene del personal.
Aunque el caso de Peking One fue el más llamativo, el informe señala que no hubo restaurantes cerrados la semana pasada ni en Broward ni en los Cayos de Florida. También precisa que todos los lugares mencionados pudieron reabrir después de una limpieza ordenada y una reinspección.
En el caso de este local de Kendall, sin embargo, el volumen y la gravedad de las faltas lo convirtieron en el ejemplo más extremo de incumplimiento detectado en South Florida en 2026.

