
La Comisión Nacional de Béisbol (CNB) ha tomado una decisión firme luego de analizar el violento incidente ocurrido el 27 de septiembre de 2025, en el que se vieron involucrados Eriel Sánchez, director del equipo Sancti Spíritus, y el comisario técnico Eusebio Miguel Rojas, durante un partido de la 64 Serie Nacional de Béisbol.
Tras un exhaustivo análisis del hecho, que fue calificado como una “indisciplina muy grave” en el Reglamento Disciplinario del Sistema Competitivo del Béisbol, la CNB decidió imponer una sanción ejemplar a ambos protagonistas.
Eriel Sánchez, quien fue el principal agresor en este incidente, será suspendido por un periodo de cinco años, lo que lo alejará del sistema competitivo del béisbol. Por su parte, Eusebio Miguel Rojas también recibirá una sanción de separación, pero de tres años de suspensión. Ambos castigos tienen efecto inmediato.
El incidente tuvo lugar en el estadio José Antonio Huelga de Sancti Spíritus, después de que el equipo local disputara un encuentro contra Isla de la Juventud. La raíz del conflicto se encuentra en una jugada polémica durante el juego, que dejó inconforme a la dirección del equipo de Sancti Spíritus.
Tras el partido, Eriel Sánchez se dirigió a la mesa técnica para expresar su desacuerdo con la decisión arbitral, lo que derivó en un intercambio verbal cargado de ofensas entre él y Rojas.
A pesar de que las autoridades deportivas de la provincia habían solicitado que no se produjera otro acercamiento entre Sánchez y Rojas, el comisario desafió la indicación y acudió directamente al lugar donde se encontraba el director.
Fue en ese encuentro cuando, durante el forcejeo, Sánchez golpeó a Rojas en la cabeza con un objeto de madera, causándole una herida que requirió atención médica inmediata. Aunque se había especulado que la agresión se realizó con un bate, la Comisión aclaró que fue un objeto de madera, no un bate, el que se utilizó.
La Comisión Nacional de Béisbol ha subrayado que este incidente es un claro ejemplo de cómo la violencia no tiene cabida en el deporte cubano. A pesar de ser un episodio totalmente evitable, el acto irresponsable de ambos involucrados ha dañado la imagen del béisbol cubano.
Los directivos del deporte de las bolas y los strikes a nivel nacional reiteraron el “compromiso con la defensa de los valores y principios fundamentales del deporte, garantizando que se mantendrán rigurosas las sanciones conforme al reglamento disciplinario”.
Versión de Eriel Sánchez
Eriel Sánchez dio su versión del altercado al periódico oficialista local Escambray. Dijo que tras el partido, se acercó al comisario técnico, Miguel Rojas, para discutir la jugada y lo hizo de manera algo despectiva, usando comentarios sobre su fallecida madre. Esto, según Sánchez, no fue bien recibido por Rojas, quien respondió de forma agresiva.
Sánchez señala que el intercambio verbal fue muy acalorado, donde ambos se ofendieron mutuamente, incluso mencionando a sus madres. Sánchez reconoce que la discusión se fue de control, pero asegura que fue Rojas quien lo desafió, y que después de una serie de forcejeos, el comisario llegó a su oficina para confrontarlo nuevamente.
Cuando Rojas lo agredió con un manotazo, Sánchez se defendió con un palito de madera que estaba sobre su mesa, no con un bate, como se había informado erróneamente. En ese sentido, aclara que su reacción fue por defensa propia y no tenía la intención de causar daño.
Versión de Miguel Rojas
Por su parte, Miguel Rojas, el comisario técnico agredido, relata que la discusión comenzó por la inconformidad de la dirección de Sancti Spíritus sobre una jugada. Rojas afirma que, tras el partido, Eriel Sánchez se acercó a la mesa técnica y comenzó a cuestionar la decisión arbitral de forma inapropiada.
De acuerdo con Rojas, él intentó calmar la situación, pero Sánchez se mostró despectivo en sus comentarios, lo que generó un intercambio de ofensas mutuas, mencionando ambos a sus madres.
Rojas explica que, a pesar de la indicación de las autoridades de la provincia de que no debía haber otro acercamiento, él decidió ir hacia donde Sánchez, ya que sentía que la discusión no había quedado resuelta.
Fue en ese momento, según Rojas, cuando él intentó confrontar a Sánchez, quien, en respuesta a su desafío, lo golpeó en la cabeza con un objeto de madera. Rojas asegura que el golpe fue lo suficientemente fuerte como para causarle una herida en la cabeza que requirió atención médica y por la cual le dieron cinco puntos de sutura.