
La creadora cubana conocida como Aprendedora sorprendió a sus seguidores en TikTok al mostrar en un video cómo es el patio de su casa en pleno centro urbano de Holguín.
En las imágenes, la joven explica que el entorno parece sacado del campo, pese a vivir en el corazón de la ciudad. “El patio de mi casa es muy extraño”, dice al inicio, mientras se intercalan imágenes de árboles frutales, aves y otros animales que conviven en ese espacio.
“Parece un bosque”, señala al enumerar las especies que crecen junto a su vivienda: plátano, guanábana, varias clases de mango, naranja agria, aguacate, guayaba, palmas reales y hasta cacao. “Solo una pared me separa de un monte inmenso”, comenta. Además, indica que su patio no solo tiene vegetación: “Gallos, gallinas, gorriones, zunzunes, gatos, cerdos que no veo, pero huelo cuando sopla el viento, y una pareja de jutías que me visitan cada noche”.
El video concluye con una pregunta abierta a su audiencia: “¿Esto es normal?”. La mayoría de los comentarios coincidieron en que sí, que ese tipo de paisaje y convivencia forma parte de la vida cotidiana en muchas viviendas cubanas.
@aprendedorajeje 03 El patio mágico ✨🌳🌿 #storytelling #tropical #naturaleza #caribbean #latinos #patiolatino #patio ♬ sonido original – Aprendedora
Este tipo de publicaciones ha generado interés entre usuarios de redes sociales, especialmente entre cubanos que viven fuera del país. Muchos reconocen en esos patios una parte esencial de la identidad doméstica en la Isla.
El arquitecto y urbanista cubano Julio César Pérez-Hernández ha estudiado a fondo el papel que juegan estos espacios en la cultura local. En su libro Courtyards of Cuba, resalta cómo los patios forman parte del legado arquitectónico de la nación y reflejan una fusión entre la naturaleza y el diseño habitacional. Para él, son más que un espacio funcional: representan una tradición con raíces profundas en la vida familiar cubana.
Otras creadoras también han documentado la riqueza de sus patios. Hace un tiempo, la joven Yasmin Garay compartió otro video donde muestra animales criados por su abuelo: gallinas, conejos y un pequeño cerdo. Con tono familiar y espontáneo, describe cómo estos animales forman parte de su día a día, ya sea como mascotas o como parte del sustento alimentario.
En su recorrido audiovisual, enseña jaulas con pajaritos, plantas cultivadas en latas recicladas y árboles que les han proporcionado frutas durante años. “No todo el mundo tiene un terreno así”, aclara, mientras explica que muchas familias con patios aprovechan para sembrar y criar animales ante la escasez de ciertos productos.
Ambos testimonios, desde distintas regiones del país, reflejan una práctica común: la utilización del espacio doméstico como huerto, refugio natural y fuente de alimento. Para muchos, estas imágenes traen recuerdos y fortalecen el vínculo con una Cuba que, pese a los cambios, conserva costumbres ancladas en la relación entre la vivienda y la naturaleza.