
En medio de la creciente crisis económica y energética en Cuba, diversos actores internacionales han comenzado a enviar ayuda, pero los canales escogidos pasan por el régimen castrista.
México lidera estas iniciativas, enviando buques con toneladas de víveres, leche en polvo y otros productos de primera necesidad. Países como España y Brasil también han mandado ayuda.
Además, la flotilla “Nuestra América” llegó desde Europa con 30 toneladas de ayuda, incluyendo paneles solares, buscando proporcionar una solución a los cortes eléctricos masivos que afectan al país.
No obstante, el destino de estos recursos se ha convertido en una fuente de controversia, pues todo es gestionado por el gobierno cubano, lo que ha generado críticas sobre el control social que ejerce el régimen en la distribución de la ayuda.
Formas de ayudar a los cubanos sin pasar por el régimen
Canales religiosos como vía alternativa
El “Corredor Humanitario” de la Iglesia Católica en Cuba ha jugado un papel destacado en la distribución de ayuda. Cáritas Cuba, la organización con mayor presencia en la isla, ha recibido envíos directos desde Estados Unidos.
En febrero de 2026, llegaron siete contenedores con productos destinados a los afectados por la crisis energética y desastres naturales.
Cáritas entrega la ayuda directamente a las familias vulnerables, eludiendo la intervención del Ministerio de Comercio Interior, lo que asegura que los productos lleguen a quienes más los necesitan, sin pasar por las bodegas estatales.
Medicinas a través de “mulas”
Ante la escasez crónica de medicinas en las farmacias cubanas, muchas personas en el exilio optan por contactar a viajeros, conocidos como “mulas”, que llevan maletas llenas de medicamentos donados.
Estos productos no pasan por el control estatal y se entregan directamente a las familias o grupos de la sociedad civil que gestionan botiquines comunitarios. Esta ayuda, aunque informal, ha resultado crucial para muchas familias que enfrentan enfermedades graves y no pueden acceder a los medicamentos necesarios.
Envíos directos a través de plataformas en línea
Las plataformas de envíos de combos de comida que contratan a productores locales dentro de la Isla han ganado popularidad entre los cubanos en el extranjero como un medio eficaz para enviar alimentos.
La presión simbólica y política desde el exilio
Además de la ayuda material, los cubanos en el exilio han intensificado su presión simbólica y política contra el régimen.
En marzo de 2026, se realizaron cadenas humanas en Miami, Madrid y Ciudad de México para exigir el fin de la dictadura y el cese del envío de créditos y petróleo que solo fortalecen al aparato represivo.
A través de las redes sociales, las familias de los más de 1.000 presos políticos han lanzado campañas para visibilizar su sufrimiento y asegurar que no sean olvidados por la comunidad internacional.
Los cubanos en el exilio también han recurrido a la denuncia digital para romper la narrativa oficial del régimen.
Las publicaciones de apagones y la falta de alimentos en las calles han obligado a la prensa internacional a prestar atención a la situación, lo que ha impedido que el régimen cometa abusos sin que se sepa.
Redes de apoyo a los “presos políticos” y sus familias
Una de las formas más directas de ayudar es a través de redes de apoyo a los familiares de los manifestantes y otros presos políticos. Muchas organizaciones canalizan ayuda económica hacia las madres y esposas de los prisioneros.
Las remesas se transfieren por aplicaciones de dinero y se entregan en efectivo en redes informales, lo que permite saltarse el control estatal. Este dinero se utiliza para comprar alimentos en el mercado negro y llevarlos a las prisiones, donde la comida racionada por el régimen es insuficiente.