
El cónclave para elegir al sucesor del papa Francisco reunirá a 135 cardenales de todo el mundo a partir del 7 de mayo en el Vaticano. Hasta el momento, la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha confirmado las bajas de dos purpurados por problemas de salud.
Según la constitución apostólica Universi Dominici Gregis de Juan Pablo II, actualizada por Benedicto XVI, los cardenales mayores de 80 años no pueden votar, pero pueden asistir a las misas.
Entre los participantes estará el cardenal cubano y Arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad García Rodríguez, quien fue electo en 2019 por el fallecido pontífice y por primera vez será parte del cónclave.
Los cardenales participantes votarán cuatro veces al día hasta que uno de ellos obtenga 77 votos a su favor. Esta mayoría es necesaria para asegurar la legitimidad de la elección y evitar un resultado fácil o inesperado.
Si no se alcanzan los votos necesarios, el resultado será comunicado al mundo a través de una fumata negra, pero cuando un candidato alcance el número requerido, el humo será blanco, anunciando la elección del nuevo líder de la Iglesia Católica.
El cónclave se llevará a cabo de forma secreta en la Capilla Sixtina del Vaticano, cuyo acceso será únicamente para los cardenales mediante un juramento de silencio y discreción sobre lo discutido durante el proceso. Los purpurados residirán en la Casa Santa Marta, donde permanecerán aislados del mundo exterior.
Desde la muerte de Francisco, el pasado 21 de abril, a causa de deficiencia cardiaca y una hemorragia cerebral, varios nombres que resuenan como fuertes candidatos para estar al frente de un nuevo pontificado.
Entre ellos, el cardenal Matteo Zuppi, arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, se perfila como uno de los favoritos. Este religioso ha sido reconocido por su enfoque pastoral y por su habilidad para mediar en situaciones difíciles.
Otro de los nombres más mencionados es el del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, conocido por su acercamiento a Cuba, su manejo de la crisis venezolana y sus relaciones con China. Su experiencia internacional lo convierte en un fuerte contendiente para liderar la Iglesia Católica en tiempos de complejidad global.
El cardenal Luis Antonio Tagle, de Filipinas, también es considerado como una opción con gran proyección, especialmente por su juventud y su trabajo en la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. A sus 67 años, Tagle podría aportar una visión fresca a la Iglesia.
Otro nombre destacado es el cardenal ghanés Peter Turkson, quien, de ser elegido, se convertiría en el primer papa de origen africano en más de 1.500 años, lo que marcaría un hito histórico para la Iglesia Católica. Finalmente, el cardenal alemán Gerhard Ludwig Müller también es un posible sucesor. Con una visión más conservadora, su elección representaría un giro hacia una postura más tradicionalista dentro de la Iglesia.


el que sea mas comunista y no crea en la madre que lo pario sigan creyendo en estos mentirosos