
Miles de trabajadores, sindicalistas, pensionados y estudiantes marcharon este jueves en Caracas desde Plaza Venezuela hacia el centro de la capital para exigir reivindicaciones laborales, pensiones dignas y mejoras sociales.
La movilización buscaba llegar a las inmediaciones del Palacio de Miraflores, pero fue frenada por un amplio despliegue policial en varios puntos del recorrido.
La protesta avanzó por sectores emblemáticos de la ciudad y, según reportes de medios locales, pasó por el Parque Los Caobos, Bellas Artes y la avenida Bolívar. En distintos tramos, los manifestantes intentaron mantener su ruta pese a los desvíos y obstáculos impuestos por los cuerpos de seguridad.
La Policía Nacional Bolivariana instaló piquetes y bloqueos desde las primeras horas del día para impedir el paso hacia Puente Llaguno y las cercanías de Miraflores. Aun así, la movilización logró superar algunos cordones y continuar por vías alternas antes de ser contenida de nuevo en el centro de Caracas.
Entre las exigencias centrales estuvo el reclamo de un aumento salarial inmediato y medidas contractuales para los empleados públicos. Los organizadores invocaron el artículo 91 de la Constitución venezolana, que establece el derecho a un salario suficiente para cubrir las necesidades básicas del trabajador y su familia.
Venezolanos gritaron y reclamaron a Laura Dogu, embajadora de Estados Unidos en Venezuela, si esta “es la transición de la que habla Donald Trump”, haciendo alusión a la crisis, la represión y el hambre que sigue aguantando el pueblo bajo el mando de la encargada del régimen, Delcy Rodríguez.
La movilización también incorporó demandas estudiantiles. En la convocatoria previa y en la jornada de protesta, sectores universitarios insistieron en mejoras para las becas, en defensa de las prestaciones sociales y en condiciones más dignas para estudiar y trabajar en el país.
Los manifestantes llevaron pancartas y consignas para exigir una respuesta del Ejecutivo. La Coalición Sindical Nacional, junto con gremios universitarios y otros sectores, planteó que la marcha debía servir para entregar directamente sus reclamos a las autoridades en Miraflores.
La protesta ocurrió apenas horas después de que Delcy Rodríguez anunciara en cadena nacional un aumento del salario mínimo a partir del 1 de mayo. Sin embargo, no precisó el monto del ajuste, y el anuncio no logró contener el malestar de quienes consideran insuficientes las medidas económicas anunciadas hasta ahora.
El trasfondo económico explica parte de la presión en las calles. AP reportó que muchos empleados públicos sobreviven con ingresos cercanos a 160 dólares mensuales, mientras el salario mínimo permanece congelado desde 2022, una realidad que los sindicatos consideran incompatible con el costo de vida actual.
Durante el avance hubo denuncias de agresiones contra periodistas y de uso de gas pimienta y objetos para dispersar a la movilización. UCV Noticias señaló que el Colegio Nacional de Periodistas denunció ataques contra comunicadores, mientras medios locales reportaron momentos de tensión en los puntos donde se reforzó el bloqueo policial.
Aunque los manifestantes lograron acercarse al centro histórico y romper algunos cordones, no alcanzaron su objetivo final. La protesta fue detenida cerca de la plaza El Venezolano y, según AP, quedó aproximadamente a dos kilómetros del palacio presidencial, pese a los intentos de avanzar.