
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel reconoció este miércoles 4 de noviembre que la distribución de agua mediante camiones cisterna no solucionará la grave crisis de abastecimiento que afecta a más de 2,6 millones de personas en Cuba.
Durante el programa radial Criterio Compartido, admitió que las pipas solo permiten aliviar emergencias, mientras la escasez de combustible, los apagones y el deterioro de las redes impiden garantizar el servicio.
“Con pipas no vamos a resolver el problema; la pipa nos ayuda a atenuar”, afirmó durante la cuarta emisión del espacio de Radio Rebelde, donde participaron representantes del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) para explicar las causas del desabastecimiento y los proyectos gubernamentales.
Más de 2,6 millones de cubanos afectados por la falta de agua
Las cifras oficiales revelan que 2.681.770 habitantes sufrían dificultades con el suministro al amanecer del 3 de noviembre. De ellos, aproximadamente 536.000 residían en La Habana.
Antonio Rodríguez Rodríguez, presidente del INRH, explicó que el 66% de las afectaciones estaba vinculado con interrupciones eléctricas y otro 25% con averías en los equipos de bombeo.
El deterioro de las instalaciones agrava el panorama. Las autoridades han reconocido que más del 40% del agua bombeada se pierde por salideros y roturas en conductoras. Según Diario de Cuba, municipios habaneros como Boyeros, La Lisa, Habana del Este y Cotorro figuran entre los territorios más perjudicados.
Gobierno cubano promete inversiones hasta agosto de 2027
Frente a esta situación, las autoridades anunciaron la construcción de diez parques solares fotovoltaicos, con una capacidad conjunta de 200 megavatios y sistemas de almacenamiento.
Estas instalaciones respaldarían tres fuentes principales de abastecimiento de La Habana, pero su terminación está prevista para agosto de 2027. El programa también contempla recuperar conductoras e incorporar equipos de bombeo alimentados mediante energías renovables.
Actualmente funcionan 853 dispositivos bajo la nueva matriz energética, mientras se espera recibir otros 446 antes de finalizar diciembre. El objetivo oficial consiste en reducir la dependencia del sistema hidráulico respecto a los apagones nacionales.
Reclamos ciudadanos evidencian demoras en las soluciones
Durante la transmisión, Díaz-Canel también cuestionó las demoras institucionales para atender las reclamaciones. Mencionó el caso de una vecina de Mantilla, en Arroyo Naranjo, que permaneció seis meses sin recibir una respuesta satisfactoria, pese a que su problema podía solucionarse mediante una intervención técnica relativamente sencilla.
El mandatario reconoció que estas situaciones reflejan deficiencias administrativas. De 23 quejas recibidas en una emisión anterior, las autoridades consideraron justificadas 17 y parcialmente justificadas cuatro. Además, informaron que nueve planteamientos habían sido solucionados y otros doce necesitaban recursos adicionales.
Mientras el Gobierno promete nuevas inversiones, millones de ciudadanos continúan dependiendo de un sistema deteriorado y de camiones cisterna cuya distribución también está limitada por la falta de combustible.
Las autoridades no han establecido una fecha concreta para normalizar el abastecimiento nacional, por lo que las soluciones anunciadas siguen sin ofrecer alivio inmediato a las familias afectadas.