
Un joven cubano de 23 años, identificado como Narali Arévalo Casay, fue condenado este viernes 27 de junio por ingresar a una zona militar restringida en El Paso, Texas, cuando entró de manera irregular a Estados Unidos.
El muchacho oriundo de la Isla fue sentenciado a “tiempo cumplido”, esto quiere decir que completó su sentencia mientras se encontraba privado de la libertad tras haber sido detenido por su invasión.
Sin embargo, la condena podría complicar su situación migratoria en el país, ya que se considera como un antecedente penal. Ante esta situación, probablemente va a ser sometido a un proceso de deportación.
De acuerdo con los documentos de la Fiscalía del Distrito Oeste de Texas, Arévalo Casay cruzó el río Bravo el 7 de mayo, a menos de una milla del puerto fronterizo de Paso del Norte.
Tras ingresar en una zona clasificada como “defensa nacional”, fue arrestado por la Patrulla Fronteriza. Esta zona de acceso restringido constituye un delito federal menor. El magistrado Miguel Torres determinó que el joven no debía cumplir más tiempo en prisión, pero su condena quedará registrada y podría tener repercusiones en su futuro migratorio.
Este caso forma parte de la Operación Take Back America, una iniciativa del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) destinada a frenar los cruces irregulares y combatir los cárteles en la frontera sur, mientras se protegen las comunidades.
Sin embargo, diversas organizaciones de derechos humanos han manifestado su preocupación, alegando que estas medidas penalizan a los migrantes vulnerables, incluidos aquellos que huyen de las crisis económicas o políticas, como muchos cubanos.
La administración de Donald Trump ha implementado políticas restrictivas que han afectado a los cubanos, como la eliminación del parole humanitario, el uso de la aplicación CBP One, el regreso del programa “Quédate en México”, y la negativa de visas para reunificación familiar y solicitantes de asilo.
En el mes de mayo de 2025, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) reportó una disminución significativa en la cantidad de cubanos interceptados en la frontera sur de Estados Unidos. De los 150 cubanos inspeccionados, solo 97 fueron detectados en la frontera sur, 9 en la frontera norte y 44 fueron interceptados como balseros.
Esta disminución es parte de una tendencia reflejada en los datos migratorios, que muestran una caída en los encuentros de cubanos en comparación con los años anteriores. En mayo de 2024, fueron registrados 18.984 encuentros; en 2023, 9.405; y en mayo de 2022, un pico de 25.982.
La política migratoria del mandatario republicano, especialmente la declaración del estado de emergencia nacional en la frontera sur, ha dado lugar a medidas más estrictas para evitar los cruces ilegales. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó la reducción histórica de cruces ilegales, lo que ha sido calificado como el “efecto Trump”.