
Una iniciativa lanzada por el portal estatal Cubadebate para celebrar el aniversario 506 de La Habana terminó convirtiéndose en un escaparate del descontento ciudadano. Lo que pretendía ser una convocatoria festiva, en medio de la crisis nacional, motivó una avalancha de indignación en pocas horas.
La invitación pedía a los internautas celebrar un nuevo aniversario de la capital enviando “tu mirada de la ciudad”. Mientras Cubadebate describía la urbe como luz y alegría, la mayoría de los usuarios optó por responder con críticas mordaces y denuncias sobre la insalubridad, los derrumbes y el abandono que caracterizan hoy la vida en La Habana.
Los cubanos mostraron que no hay nada que celebrar en una ciudad y un país que se caen a pedazos. La “luz” y el “bullicio” se apagaron hace mucho tiempo. La Habana se ha convertido en una ciudad desolada, de emigrantes, donde los habitantes que han quedado atrás sobreviven sin esperanza.
Los usuarios calificaron la invitación del oficialismo como un intento de maquillar la realidad. Entre los comentarios más reiterados destacan referencias a la acumulación de basura, los apagones y la sensación generalizada de decadencia urbana.
La nueva polémica llega apenas días después de que el diario oficial Granma asegurara que La Habana “avanza hacia un modelo de ciudad inteligente y sostenible”, comentario que también provocó burlas en redes sociales y cuestionamientos públicos de figuras como el humorista Ulises Toirac y la escritora Wendy Guerra.
La reacción a ambas publicaciones evidencia la creciente distancia entre la propaganda institucional y el día a día de los habaneros, quienes enfrentan problemas constantes de transporte, recolección de desechos, enfermedades, colapso de infraestructuras y apagones.
Para muchos usuarios, esa brecha explica por qué una simple convocatoria fotográfica terminó convertida en un espacio de quejas ciudadanas más que en una celebración por la fundación de la capital.
Entre las críticas, las burlas no podían faltar: “En efecto, luce de 506 años”; “Increíble, en la Colonia se vivía mejor jajajajaja”; “Hatuey viendo que aquí ya no se puede vivir ni de la agricultura, la pesca y la recolección y que pasan los ciclones en cueva y todavía siguen sin corriente”; “Permitan compartir las verdaderas fotos de La Habana”.
La convocatoria llega, además, en medio de una epidemia nacional derivada del aumento de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, zika y chikungunya. Según datos del gobierno, un tercio de la población ya padece estas enfermedades, cuyas secuelas podrían quedar de por vida.
Los cubanos viven sumidos en la angustia de padecer estas enfermedades sin poder recibir tratamiento adecuado en medio de la crisis hospitalaria y la escasez de medicamentos. Sin garantías siquiera de contar con los servicios más básicos para una vida diga, La Habana no tiene nada que celebrar.


No puedo emitir un comentario para no ofender a nadie.
Pero pienso que la ciudad de La Habana no tien ninguna culpa de lo que está sucediendo. El gobierno tampoco.
Y la ciudadanía menos.
El bloqueo tan intensamente asfixiante a todo Cuba es el causantes directo de que el deterioro de toda la Isla no lo pueda solucionar nadie.
El respeto nulo a la soberanía de las naciones tercermundistas y sobre todo el despojo arbitrario de que son objeto sin que les importe un bledo no solo a los EUA pero a la enorme mayoría de las naciones europeas que entran como Pedro por su casa y las dejan más empobrecidas que nunca despojandolas de la manera prima tan indispensable para trabajar y cuando las ven desolada ya sin nada, las abandonan a su suerte.
Lo que todos y cada uno debemos hacer ineludiblemente y como único y último recurso es unirnos y como luego dicen dos cabezas piensan más que una.
Nosotros no somos dos sino billones.
El resultado de esa unión es que automáticamente pararán los abusos y las invasiones.
No lo digo yo, lo dice una pleyade de ejemplos por todos lados.
Hermanos y hermanas cubanos.
Sí hay una solución.
UNIDOS VENCEREMOS.
LA UNIÓN, HACE LA FUERZA.
EL PUEBLO UNIDO, JAMÁS SERÁ VENCIDO.
POR MI RAZA, HABLARÁ EL ESPÍRITU.
Les amo y mi única razón de todo esto que les digo es verlos completamente libres, y soberanos. No hay otra razón.
Que pasen muy feliz tarde mis hermanos y hermanas cubanos.