El coronavirus ha boicoteado los grandes planes económicos del presidente ruso Vladímir Putin. La crisis sanitaria por la pandemia lo ha obligado a retrasar seis años los objetivos de su plan de inversión estrella, dotado de más de 360.000 millones de dólares con el que quería apuntalar el crecimiento y el desarrollo del país.
Con los planes afectados por el avance del coronavirus, Putin reconoció que “tenemos que tener en cuenta los nuevos hechos y las nuevas circunstancias, especialmente aquellas relacionadas con la pandemia y las realidades económicas que se derivan de la misma, así como las tendencias actuales en la economía global y en nuestro país”.
Así lo expuso esta semana en una reunión telemática del Consejo para el Desarrollo Estratégico y los Proyectos Nacionales.