
La Corte Suprema de Estados Unidos anuló los amplios aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. Con una decisión de 6 votos a favor y 3 en contra, el máximo tribunal impuso un revés a la agenda económica del mandatario republicano.
La mayoría de los jueces coincidieron en que el titular del poder ejecutivo no tiene la autoridad para imponer estos impuestos a casi todos los países del mundo bajo una ley de poderes de emergencia.
El tribunal, cuyos tres jueces conservadores fueron designados por el presidente, consideró que la Constitución otorga de manera “muy clara” al Congreso la facultad de imponer impuestos, incluidos los aranceles.
El presidente del referido órgano de justicia, John Roberts, destacó que “los redactores de la Constitución no otorgaron ninguna parte del poder tributario al Poder Ejecutivo”. Por su parte, los jueces Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh discreparon de la decisión.
En su opinión disidente, Kavanaugh argumentó que, aunque los aranceles podrían no ser una política sensata, “a juzgar por el texto, la historia y los precedentes, son claramente legales”.
Esta decisión no impide que Trump imponga aranceles bajo otras leyes, aunque estas restricciones limitan la velocidad y la severidad de sus acciones.
El fallo se produce a pesar de las victorias previas que Trump obtuvo en la Corte Suprema, que le permitieron ejercer un poder ejecutivo extraordinario en temas como despidos de alto perfil y recortes en la financiación federal.
La administración republicana argumentó que la ley de 1977, que le permite al presidente regular las importaciones durante emergencias, le daba autoridad para imponer estos aranceles.
Aunque otros presidentes han usado esta normativa para imponer sanciones, Trump fue el primero en invocar la ley específicamente para impuestos a las importaciones. En abril de 2025, impuso aranceles “recíprocos” a la mayoría de los países para abordar déficits comerciales, calificándolos como una emergencia nacional.
La medida generó numerosas demandas, incluyendo una presentada por una docena de estados de tendencia demócrata y otras de pequeñas empresas que venden productos desde plomería hasta ropa y juguetes.
Los demandantes argumentaron que la ley de poderes de emergencia no menciona los aranceles y que el uso que hizo Trump de esta ley no cumplió con los requisitos legales establecidos.
El impacto económico de los aranceles se estimó en unos 3 billones de dólares durante la próxima década, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Mientras tanto, el Tesoro de EEUU ha recaudado más de 133,000 millones de dólares en impuestos sobre las importaciones bajo esta ley.
Trump calificó de “profundamente decepcionante” la decisión de la Corte Suprema. En una rueda de prensa, expresó sentirse “absolutamente avergonzado” por el fallo en su contra, destacando la mayoría conservadora del tribunal.
El mandatario anunció que firmaría un decreto para imponer un arancel global del 10% basado en la Ley de Comercio de 1974. Además, indicó que iniciaría nuevas investigaciones sobre el tema.
Trump afirmó que aún tiene “métodos más contundentes” para aplicar aranceles, a pesar de la decisión del máximo tribunal. Asimismo, lamentó que la Corte no abordara este aspecto y expresó su preocupación de que los litigios en los tribunales puedan prolongarse por años.


pero cuando estaba el relajo de la entrada en las fronteras miraban para el otro lado porque no aplicaron la ley de esa invacion de entes leyes para uno y para otros no