
La Corte Suprema de Estados Unidos permitió este martes 23 de junio a ExxonMobil continuar su demanda por más de 1.000 millones de dólares contra CUPET, Corporación CIMEX y una entidad panameña vinculada.
El tribunal, con sede en Washington, concluyó que la Ley Helms-Burton elimina la inmunidad soberana de empresas estatales cubanas en litigios por bienes confiscados.
El periodista Daniel Benítez informó que el caso se remonta a 1960, cuando el gobierno de Fidel Castro expropió sin compensación una refinería, terminales, plantas de envasado y más de cien estaciones de servicio pertenecientes a Standard Oil, antecesora de ExxonMobil.
Según el expediente, CUPET y CIMEX operaron o se beneficiaron después de esos activos. En 1969, la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras de Estados Unidos certificó la reclamación de Exxon por más de 70 millones de dólares.
La Ley Helms-Burton abrió la vía judicial
El escenario cambió en 1996, cuando el Congreso aprobó y el presidente Bill Clinton firmó la Ley Helms-Burton. Su Título III permite demandar a quienes “trafiquen” con propiedades confiscadas por el gobierno cubano desde enero de 1959.
Las administraciones estadounidenses suspendieron durante más de dos décadas la presentación de esas demandas. La restricción terminó el 2 de mayo de 2019, durante el primer gobierno de Donald Trump.
Ese mismo día, ExxonMobil presentó el caso ante una corte federal de Washington. La compañía reclamó más de 1.000 millones de dólares al sumar el valor certificado, los intereses acumulados y los daños triples previstos por la legislación.
La Corte Suprema dictamina que Exxon podrá demandar a Cuba por confiscarle propiedades en 1960 https://t.co/75EkfM0YM0
— CNN en Español (@CNNEE) June 23, 2026
Las cortes inferiores frenaron el proceso
Las empresas cubanas pidieron desestimar la demanda alegando protección bajo la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras. Un tribunal de distrito aceptó ese argumento en 2021 y una sala dividida de apelaciones confirmó la decisión en 2024.
La Corte Suprema aceptó revisar el litigio en octubre de 2025 y escuchó los argumentos el 23 de febrero de 2026. Debía decidir si Exxon tenía que demostrar, además, que el caso encajaba en una excepción de la ley general de inmunidad.
En una decisión de seis votos contra tres, el máximo tribunal respondió que no. La mayoría sostuvo que la Helms-Burton retiró por sí misma la inmunidad a las agencias e instrumentos del Estado cubano demandados bajo esa norma.
Un precedente para empresas estatales cubanas
El juez Brett Kavanaugh escribió que el Congreso incluyó expresamente a las agencias de Estados extranjeros entre las entidades que pueden ser demandadas. Añadió que exigir otra excepción haría casi inoperante el recurso establecido por la ley.
John Roberts, Clarence Thomas, Samuel Alito, Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett respaldaron la opinión. Elena Kagan encabezó la disidencia, acompañada por Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson.
La sentencia revoca el fallo de apelación y devuelve el expediente a las instancias inferiores. No concede todavía una indemnización ni garantiza el cobro, pero elimina una barrera jurídica clave y permite a ExxonMobil intentar probar su reclamación contra las entidades estatales cubanas.