
La Empresa Electromecánica de Villa Clara ha inaugurado la primera casa de abuelos dentro de un centro laboral estatal en Cuba. La instalación, que se encuentra cerca de los talleres de la empresa, estará financiada con recursos generados por el propio colectivo obrero.
Según un reporte de la prensa oficialista, los alimentos vendrán de un “módulo agropecuario autosostenible”. Al recinto solo podrán asistir trabajadores jubilados de la empresa o familiares allegados a los que laboraron por años en la entidad.
Entre los servicios que ofrecerá se incluyen comedor, área de descanso, consulta médica y espacios destinados a la actividad física.
Pero también las autoridades de la Electromecánica de Villa Clara aspiran a que algunos de los abuelos del asilo que estén en una mejor condición física puedan participar en labores agrícolas en el organopónico de la empresa. Otros pudieran transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones de trabajadores que no tienen las herramientas suficientes por el deficiente sistema educacional.
Aunque esta es la primera instalación de este tipo dentro de un centro laboral estatal, su creación resalta las limitaciones del sistema cubano en cuanto a la atención a los adultos mayores.
La necesidad de que una empresa estatal financie este servicio refleja la falta de recursos y la escasez de políticas públicas efectivas para la tercera edad. En un país con una población cada vez más envejecida, el hecho de que una empresa de este tipo asuma un proyecto de este calibre subraya la incapacidad del sistema institucional para cubrir estas necesidades a nivel nacional.
Cuba, el país más envejecido de Latinoamérica
Cuba enfrenta una crisis de envejecimiento poblacional, con el 25,7% de su población mayor de 60 años al cierre de 2024, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
Este escenario es aún más preocupante considerando la escasez de recursos y la baja calidad de los servicios para jubilados. Las pensiones siguen siendo insuficientes y los servicios médicos y sociales, en general, no alcanzan a cubrir la demanda, dejando a muchas personas mayores en una situación de vulnerabilidad.
Gaceta Oficial define reglas para que el sector privado abra asilos de ancianos
El Ministerio de Salud Pública de Cuba formalizó en la Gaceta Oficial mediante la Resolución 247/2025 las normativas para la apertura de centros privados de cuidado para adultos mayores y personas con discapacidad.
Para inaugurar un asilo particular, es indispensable obtener un aval de la Dirección Municipal de Salud. Las instalaciones deben garantizar un estado físico óptimo, carecer de barreras arquitectónicas y poseer autonomía energética mediante sistemas independientes del eléctrico nacional.
Asimismo, es obligatorio contar con agua potable, agua caliente y ventilación adecuada. Un requisito distintivo es la reserva del 10% de la capacidad para casos de necesidad social.
En cuanto al personal, tanto dueños como empleados deben acreditar formación en escuelas estatales de cuidadores. Médicamente, los centros deben vincularse a la red de salud pública; los residentes requieren un historial clínico previo y evaluaciones mensuales. Se prohíbe el ingreso de personas con enfermedades infecciosas descontroladas.
Los servicios pueden ser diurnos, permanentes o mixtos, con un límite de 60 personas por local. El Estado supervisará mensualmente el primer año y luego trimestralmente, asegurando el respeto a la dignidad y la prohibición de maltratos.