
La atención primaria de salud en Cuba, cuya primera línea son los consultorios del médico y la enfermera de la familia, enfrenta una profunda crisis marcada por cierres definitivos, falta de personal sanitario, deterioro constructivo de las edificaciones (generalmente biplantas) y desinformación. Lo anterior fue la conclusión que presentó la Comisión de Salud y Deporte de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Según el propio gobierno, ninguna provincia escapa a las deficiencias detectadas en un recorrido que abarcó 39 municipios en las 15 provincias, donde se llegó a 98 instituciones sanitarias.
Cuba cuenta con 11.458 consultorios médicos, de los cuales 1.122 están ubicados en comunidades aisladas, 168 en centros educacionales, 67 en universidades, 91 en centros de trabajo y otras instituciones. Además de los consultorios médicos, la atención primaria de salud en Cuba cuenta con 451 policlínicos.
Sin embargo, muchos de estos carecen de médicos y enfermeras, dejando a la población sin acceso a servicios esenciales. La reorganización de estos centros, aunque necesaria, ha generado desinformación, ya que los pacientes desconocen a dónde deben dirigirse para la atención en primera instancia.
La plantilla en el nivel de atención primaria no está cubierta, y los jefes de grupos básicos son reemplazados por especialistas en Medicina General Integral. Esta situación complica la asistencia adecuada debido a la falta de especialización. El ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, justificó la situación con la crisis económica y las sanciones de Estados Unidos que han agravado el déficit de recursos y dificultado el funcionamiento del sistema sanitario.
A pesar de los planes de mantenimiento, los consultorios médicos presentan un marcado deterioro estructural. El mobiliario clínico y no clínico, esencial para la planificación de consultas, también se encuentra en pésimo estado. Aunque no se ofrecieron cifras exactas, los recorridos confirmaron que esta problemática es generalizada.
En las zonas de difícil acceso, como las regiones del Plan Turquino, la inestabilidad en la transportación del personal médico y especialistas sigue siendo un obstáculo. Estas áreas dependen del traslado adecuado para garantizar atención sanitaria.
El envejecimiento poblacional agrava aún más la situación. El 35% de la población cubana tiene más de 60 años, lo que representa un reto significativo para el sistema de salud. Además, persisten brotes de enfermedades como el dengue y el Oropouche, afectando principalmente a comunidades vulnerables.
Portal Miranda hizo un llamado a respaldar el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, creado hace 40 años por Fidel Castro. Exhortó a las autoridades locales a buscar alternativas y garantizar los recursos necesarios para este nivel de atención primaria.
Sin embargo, la doctora Cristina Luna Morales se defendió destacando la labor del personal médico, especialmente ante contingencias como huracanes y sismos. No obstante, reconoció que los trabajadores operan en condiciones difíciles y sin incentivos económicos adecuados.