
La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés) anunció una ampliación de las sanciones contra Cuba que entrará en vigor mañana miércoles 30 de septiembre de 2026 y que incluye nuevas restricciones para los viajes desde Estados Unidos hacia la Isla.
Entre los cambios, Washington elimina la autorización para los viajes educativos grupales conocidos como “pueblo a pueblo” y establece mayores requisitos para otras actividades académicas.
Las nuevas medidas afectan a personas bajo jurisdicción estadounidense y a determinados actores extranjeros que realicen operaciones consideradas prohibidas por el gobierno de EEUU. La OFAC señaló que los cambios aumentan los riesgos de sanciones asociados con transacciones relacionadas con Cuba.
Uno de los principales ajustes está relacionado con los viajes educativos. A partir de la fecha de entrada en vigor, las personas sujetas a la jurisdicción estadounidense que viajen a Cuba con fines educativos deberán hacerlo bajo la supervisión de una organización también sujeta a las leyes estadounidenses.
Además, la mayoría de los viajeros deberán estar acompañados por un representante de la organización patrocinadora durante las actividades en la Isla. La medida modifica las condiciones que anteriormente permitían determinados intercambios académicos y culturales con Cuba.
Sin embargo, la OFAC estableció excepciones para instituciones estadounidenses acreditadas que otorgan títulos universitarios o de posgrado, sus estudiantes y empleados permanentes a tiempo completo que desarrollen determinadas actividades educativas. En esos casos, los viajeros podrán desplazarse sin la obligación de estar acompañados por un representante de la organización patrocinadora.
La medida también indica que las personas sujetas a la jurisdicción de EEYY ya no están autorizadas a asistir ni organizar reuniones profesionales o conferencias en territorio cubano.
Ya no estarán permitidos los viajes educativos “pueblo a pueblo”
Los viajes educativos grupales conocidos como “pueblo a pueblo”, que anteriormente estaban autorizados, dejan de estar permitidos. Eran una categoría autorizada por el gobierno que permitía visitar Cuba para participar en intercambios culturales y educativos con la población cubana.
Estos traslados no estaban concebidos como turismo convencional. Los participantes debían cumplir un programa con actividades destinadas al contacto directo con ciudadanos cubanos, incluyendo encuentros con artistas, estudiantes, emprendedores, organizaciones culturales, proyectos comunitarios o instituciones académicas.
Los viajeros normalmente participaban en programas organizados por agencias autorizadas, seguían itinerarios establecidos y debían conservar registros que demostraran que las actividades realizadas cumplían con los requisitos de la licencia correspondiente.
Una categoría que tuvo auge durante el deshielo entre Washington y La Habana
Los viajes “pueblo a pueblo” alcanzaron mayor relevancia después del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba durante la administración del presidente Barack Obama.
En 2016, Washington permitió que ciudadanos estadounidenses organizaran sus propios viajes bajo esta categoría sin necesidad de pertenecer exclusivamente a grupos oficiales, lo que facilitó la llegada de visitantes interesados en intercambios culturales y educativos.
Posteriormente, durante la primera administración de Donald Trump, estas posibilidades fueron reducidas. En 2019, EEUU prohibió nuevamente los viajes educativos grupales “pueblo a pueblo”, aunque otras categorías autorizadas de viaje hacia Cuba continuaron vigentes.
Viajes ya iniciados mantendrán autorización
La OFAC aclaró que las personas que antes del 30 de septiembre de 2026 ya hayan completado al menos una transacción relacionada con un viaje autorizado, como la compra de un boleto aéreo, podrán mantener la autorización para realizar ese desplazamiento.
La agencia indicó que las nuevas disposiciones forman parte de una actualización más amplia del Programa de Sanciones contra Cuba y remitió a las preguntas frecuentes FAQ 695–710 para consultar detalles adicionales sobre las categorías de viaje permitidas.
La medida representa un nuevo ajuste en la política estadounidense hacia Cuba y afecta especialmente a organizaciones educativas, agencias de viajes y grupos que utilizaban los intercambios culturales como vía para visitar la Isla.