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¿Cuántas veces Fidel Castro ordenó la pena de muerte en Cuba?

CUBA

¿Cuántas veces Fidel Castro ordenó la pena de muerte en Cuba?

«Fusilamientos, sí. Hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario (…) Pero eso sí, asesinatos no cometemos”, dijo el Che ante la ONU en 1964

Fidel Castro dictador cubano

Fidel Castro llegó al poder en 1959 y gobernó de manera dictatorial hasta 2006. (Captura de pantalla de referencia © ABC News – YouTube)

El nuevo Código Penal cubano, aprobado en abril de 2022, traerá aún mayores peligros para quienes se oponen al gobierno castrista en el país. El régimen logró aumentar la cantidad de delitos que se pueden sancionar con pena de muerte y cadena perpetua.

Se trata de una estrategia cuya intención es establecer la posibilidad de sentenciar, con penas máximas, a quienes incurran en presuntos delitos contra la seguridad del Estado, contrario a los consensos internacionales al respecto, que no consideran esta sanción para tales crímenes.

La pena de muerte en Cuba

Durante sus primeros años de gobierno, Fidel Castro ordenó la ejecución de un gran número de personas, hasta la fecha un dato impreciso.

Si bien la Constitución de 1940, que estaba vigente en 1959 no lo permitía, el dictador introdujo varios cambios en la ley para poder instaurar nuevamente la pena de muerte y acabar con la vida de todo el que catalogaron como un “enemigo de la revolución”, un “gusano”, como defendería el propio Ernesto ‘Che’ Guevara en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1964.

“Es una verdad conocida y la hemos expresado siempre ante el mundo. Fusilamientos, sí. Hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte. Nosotros sabemos cuál sería el resultado de una batalla perdida, y también tienen que saber los gusanos cuál es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba. En esas condiciones nosotros vivimos, por la imposición del imperialismo norteamericano. Pero eso sí, asesinatos no cometemos”, sostuvo el Che ante cientos de diplomáticos de la comunidad internacional.

Los terroríficos rostros del dictador Fidel Castro

Fidel Castro pasó por encima de todas las leyes y principios ordenando ejecutar. (Captura de pantalla © Cortesía de Rubén Ferrero – Facebook)

Y es que desde sus inicios, hasta la actualidad, el régimen castrista se ha mostrado a favor de la permanencia de la pena capital en el Código Penal, para emplearlo a su conveniencia. Aunque en el 2000 se estableció una moratoria sobre el uso de esta máxima sanción, que implica su suspensión temporal, la legislación actual aún la contempla, así como la nueva normativa que se debe aprobar. Por eso se volvió a usar pese a la moratoria.

En 2003, Fidel Castro pasó por encima de la moratoria y ordenó condenar y ejecutar, todo en apenas una semana, a tres jóvenes ciudadanos cubanos que habían secuestrado una embarcación con el único fin de tratar de llegar a Estados Unidos. No cometieron otro delito, nadie resultó herido.

“La Revolución Cubana fue puesta en el dilema de proteger la vida de millones de compatriotas sancionando con la pena capital legalmente establecida”, defendió el dictador en aquel momento, cita un reportaje de la BBC.

“Ni siquiera Cristo, que expulsó a latigazos a los mercaderes del templo, dejaría de optar por la defensa del pueblo”, agregó.

Poco tiempo después, en 2006, el gobernante sufrió un accidente que lo alejó de la escena pública, pasando el mando del país a su hermano, Raúl Castro. Expertos jurídicos de la revista independiente El Toque, que analizaron el tema, aseguran que desde entonces no existen registros oficiales de la aplicación de la pena de muerte en Cuba.

Esto implicaría que desde 1959 (excluyendo al actual mandatario Miguel Díaz-Canel) solo bajo Fidel se aplicó la pena capital. El nuevo Código Penal amplió las posibilidades de retomar costumbres que estuvieron pausadas, pero siempre latentes en caso de que se decidiera recurrir a ellas.

Ya lo había aclarado desde el 2013 el entonces presidente de Cuba, Raúl Castro, durante una cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac): “nuestras leyes permiten la pena de muerte. Está suspendida, pero ahí está de reserva, porque una vez la suspendimos y lo único que hicimos con ello fue estimular las agresiones y los sabotajes”.

Cifras de fusilamientos ordenados por Fidel Castro

Según un reporte de la BBC, los registros de Archivo Cuba, organización con sede en Miami, indican que desde 1959 han sido fusiladas 3.116 personas bajo órdenes del líder de la “revolución cubana” y otras 1.166 fueron ejecutadas extrajudicialmente, pero las cifras podrían ser mayores. Archivo Cuba ha explicado que es “muy difícil” conocer los números exactos.

De estos fusilamientos, historiadores señalan que en la primera etapa la mayoría de los condenados fueron soldados o personas vinculadas al gobierno de Fulgencio Batista.

Pero pronto se usó para castigar otras acciones. Además de los tres fusilados en 2003, la otra pena capital muy criticada en las últimas décadas, por violación a los derechos humanos, fue la de cuatro militares acusados de narcotráfico en 1989.

Los fusilamientos del general Arnaldo Ochoa, el coronel Antonio de la Guardia, el mayor Amado Padrón y el capitán Jorge Martínez, el 13 de julio de 1989, acusados de tráfico de drogas en la llamada “Causa 1”, centraron los ojos del mundo en el país caribeño, reseña BBC.

Entre las principales contradicciones del caso fue la historia de vida de Ochoa, quien era valorado como un héroe de la “revolución”, condecorado en varias oportunidades, entrenado en Checoslovaquia y principal figura en numerosas “misiones internacionalistas” cubanas en América Latina y África.

Sin embargo, precisamente por esto, muchos lo consideraban una figura que podría disputarle el poder a Fidel. Además, en ese momento el gobierno cubano enfrentaba señalamientos desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico colombiano.

En cuanto a las tres últimas personas en ser fusiladas en Cuba, de las que se tenga registro, el 12 de abril de 2003, los jóvenes antes mencionados, secuestraron una embarcación con el único objetivo de llegar a un país que tuviera una mejor vida que ofrecerles. No asesinaron a nadie, no cometieron otro delito que robar un medio de transporte para intentar huir y ser libres, pero se les aplicó la máxima sentencia, como escarmiento para el resto de la población.

“Nos vamos a la yuma (Estados Unidos)”, gritó uno de ellos cuando estaban llegando a la lancha.

Pero la embarcación que secuestraron se quedaría sin combustible muy pronto. Lorenzo Copello Castillo, Bárbaro Sevilla García y Jorge Luis Martínez Isaad fueron condenados a muerte, mientras otras 8 personas recibieron penas desde 2 años a prisión perpetua.

Se trató de un hecho que formó parte de la llamada “primavera negra”, durante la cual, además de este suceso, 75 personas fueron detenidas por motivos puramente políticos, entre activistas, opositores, periodistas e intelectuales disidentes.

René González, presidente del Instituto de Historia de Cuba, declaró a BBC que han sido muchos menos casos de fusilamientos que los más de 3 mil que recoge Archivo Cuba, y que todos fueron procesados “en el marco de la ley, con transparencia y con causas probadas”.

“Todas las demás revoluciones, sean burguesas o socialistas, fueron más sangrientas que la Revolución Cubana”, afirmó González.

“Todos los fusilamientos en la historia de la Revolución fueron públicos, con juicios abiertos al pueblo cubano, a la prensa nacional e internacional. Y los que merecieron aquellas penas tuvieron causas probadas por crímenes graves contra el pueblo cubano”, agregó.

La pena capital en el mundo

Desde hace décadas, varios sectores de la comunidad internacional y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) abogan por la abolición del uso de la pena de muerte en el mundo, una sentencia que, además, no se considera para condenar crímenes contra la seguridad del Estado.

Cuba firmó en 2006 el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, pero hasta ahora el castrismo no lo ha ratificado. Tampoco ha firmado o ratificado los protocolos facultativos de ese instrumento, entre los que se encuentra el Segundo Protocolo Facultativo aprobado por la Asamblea General de la ONU en 1989 para establecer un compromiso de abolir la pena capital.

Otros acuerdos internacionales se han aprobado para instar a una moratoria universal sobre la aplicación de la pena de muerte, es decir, una suspensión temporal de la utilización de esta condena. La más reciente de esas resoluciones fue aprobada en 2020, en cuya votación 123 países de un total de 193 dijeron sí, 38 dijeron no y 24, entre ellos Cuba, se abstuvieron.

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1 Comment

1 Comment

  1. Lorenzo

    12 abril, 2022 - 1:28 AM at 1:28 AM

    El último fusilamiento que yo recuerdo fue sobre el 2006 o 2007, que fueron 2 soldados del servicio militar que intentaron secuestrar un avión. En esta ocasión creo que sí hubo algún muerto, algún militar que iba en una guagua e intentó detenerlos.

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