
Reportes de inteligencia estadounidense divulgados por el medio Axios aseguran que Cuba habría adquirido más de 300 drones militares de ataque, presuntamente suministrados por Irán y Rusia. Aunque las autoridades no han revelado modelos específicos, funcionarios de Estados Unidos consideran que La Habana estaría estudiando tácticas similares a las empleadas por Irán en Medio Oriente y por Rusia durante la guerra en Ucrania.
De acuerdo con la información filtrada, los posibles objetivos analizados incluirían la Base Naval de Guantánamo, buques militares estadounidenses desplegados en el Caribe y la ciudad de Key West, ubicada a unos 145 kilómetros de Cuba.
Analistas consultados señalan que entre los sistemas adquiridos podrían encontrarse drones kamikaze inspirados en los modelos iraníes Shahed, así como UAVs rusos de reconocimiento y ataque, además de plataformas de corto y mediano alcance para vigilancia marítima y operaciones de saturación.
Sin embargo, hasta el momento ningún gobierno ha presentado pruebas públicas que confirmen el inventario exacto ni los modelos específicos de las aeronaves no tripuladas.
La información procede de reportes de inteligencia estadounidense citados por Axios y posteriormente replicados por otros medios internacionales, por lo que varios expertos recomiendan cautela mientras no existan evidencias verificables de manera independiente.
La preocupación principal de Washington no parece estar en una ofensiva convencional, sino en el uso de drones como herramienta de presión, sabotaje o ataque limitado. Esa tecnología, probada en conflictos recientes, reduce costos operativos y puede ser utilizada contra objetivos militares o infraestructura sensible.
Los congresistas cubanoamericanos Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez expresaron preocupación por el reporte de inteligencia citado por Axios. La información encendió las alarmas en el sur de Florida por la cercanía geográfica de Cuba con Estados Unidos y por el posible uso de esa tecnología contra objetivos sensibles.
Díaz-Balart advirtió que los conflictos recientes en Medio Oriente han demostrado el peligro que representan los drones en manos de regímenes hostiles. A su juicio, el hecho de que esa capacidad militar se encuentre ahora a solo 90 millas de la Florida y cerca de infraestructura crítica convierte al régimen cubano en una amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos.
María Elvira Salazar también alertó sobre el riesgo. La congresista republicana señaló que el mundo ya ha visto el daño que pueden causar los drones cuando son utilizados por gobiernos enemigos o grupos alineados con intereses contrarios a Washington. Por ello, consideró que la presencia de estas capacidades en Cuba no debe verse como un asunto regional, sino como una preocupación para todos los estadounidenses.
Salazar insistió además en que La Habana mantiene vínculos con adversarios estratégicos de Estados Unidos, como Rusia e Irán. Según el reporte mencionado, ambos países habrían facilitado apoyo logístico y financiero para la adquisición o desarrollo de estas aeronaves no tripuladas, lo que aumenta la gravedad del caso.
Carlos Giménez, por su parte, pidió una respuesta firme frente a las amenazas atribuidas al régimen cubano. El legislador afirmó que cualquier riesgo contra la seguridad de Estados Unidos debe ser tratado en consecuencia, especialmente cuando proviene de una dictadura situada tan cerca del territorio estadounidense.
¿Cómo sería el ataque cubano con drones contra la base de Guantánamo?
Una hipótesis manejada en torno a las capacidades atribuidas a La Habana apunta a que el régimen cubano podría intentar emplear drones de manera similar a como Irán los ha utilizado en conflictos recientes con EEUU y sus aliados. Bajo ese escenario, las aeronaves no tripuladas serían lanzadas contra distintos objetivos, principalmente la base de Guantánamo, con el propósito de saturar defensas y causar el mayor impacto posible.
Entre los modelos que más se mencionan como posibles candidatos figuran los Shahed-136 y Shahed-131, especialmente si se habla de una adquisición en grandes cantidades. Se trata de drones de ataque unidireccional, también conocidos como municiones merodeadoras o “drones kamikaze”.
La Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos ha identificado estos sistemas entre los vehículos aéreos no tripulados iraníes utilizados por Rusia en Ucrania, donde han sido operados bajo las denominaciones Geran-2 y Geran-1.
Otro modelo que aparece como posibilidad es el Mohajer-6, una plataforma más versátil. A diferencia de los Shahed, no está concebido únicamente como dron de impacto, sino que puede cumplir funciones de reconocimiento y ataque. Este sistema también ha sido documentado en Ucrania y figura en informes occidentales sobre el equipamiento militar iraní transferido a Moscú.
El periodista Juan Manuel Cao recordó en una ocasión que, durante una visita a la base naval de Guantánamo en la década de los noventa, preguntó cuánto tiempo podría resistir la instalación ante un eventual ataque desde Cuba. Según su relato, un jefe militar le respondió que unas seis horas. No obstante, esa referencia corresponde a un contexto muy distinto al actual.
Es previsible que, tres décadas después, la base cuente con sistemas de defensa, vigilancia y respuesta mucho más avanzados. Por ello, cualquier estimación antigua debe tomarse con cautela, especialmente en un escenario donde la tecnología militar, incluida la defensa contra drones, ha evolucionado de forma significativa.
Minrex: “Cuba tiene derecho a defenderse de la agresión externa”
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, por medio del vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, respondió este domingo a Estados Unidos al afirmar que La Habana tiene “derecho a defenderse de la agresión externa”.
El pronunciamiento se produjo pocas horas después de que Axios publicara un reporte según el cual el régimen cubano habría adquirido más de 300 drones militares y evaluado posibles escenarios de uso contra objetivos estadounidenses, en un contexto de creciente tensión entre ambos países.
Fernández de Cossío sostuvo en Facebook que Cuba, “como todo país”, puede invocar el principio de legítima defensa. Según el funcionario, ese derecho está reconocido por el Derecho Internacional y por la Carta de las Naciones Unidas.