
Cuba enfrenta este lunes 31 de agosto una de las jornadas más críticas de su crisis energética reciente, luego de que la Unión Eléctrica (UNE) anunciara afectaciones de hasta 2.410 megavatios durante el horario de mayor demanda, una cifra equivalente al 73 % del consumo nacional.
La falta de generación, las averías en termoeléctricas y la escasez de combustible obligarán a aplicar apagones en gran parte de la Isla.
El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) operará con apenas 910 megavatios disponibles frente a una demanda estimada de 3.300 megavatios. La diferencia entre producción y consumo deja al país con un déficit de 2.410 megavatios y coloca la situación cerca del peor registro reportado desde que comenzaron las estadísticas energéticas en 2022.
La cifra prevista para esta jornada se acerca al récord alcanzado el pasado 29 de julio, cuando el déficit provocó afectaciones simultáneas en el 74 % del territorio nacional. Un día antes, los apagones se mantuvieron durante las 24 horas en diferentes zonas del país, según reportes oficiales y denuncias de ciudadanos.
Diez unidades termoeléctricas permanecen fuera de servicio
La baja capacidad de generación está relacionada con la salida de varias unidades termoeléctricas del sistema nacional. Según la información divulgada por la UNE, seis unidades se encuentran fuera de servicio por averías y otras cuatro permanecen detenidas por labores de mantenimiento.
Entre las instalaciones afectadas se encuentran algunas de las principales centrales generadoras de Cuba, como la termoeléctrica Antonio Maceo, conocida como Renté, en Santiago de Cuba, y la central Lidio Ramón Pérez de Felton, en Holguín.
El deterioro de estas plantas ha reducido durante meses la capacidad del país para responder a la demanda eléctrica. Las termoeléctricas cubanas acumulan décadas de explotación y enfrentan dificultades relacionadas con mantenimiento, reparación y disponibilidad de piezas.
La crisis ocurre mientras miles de cubanos dentro y fuera de la Isla siguen la evolución del sistema eléctrico debido al impacto directo que tienen los apagones sobre la vida cotidiana de sus familiares.
Falta de combustible paraliza generación distribuida
Además de los problemas técnicos en las termoeléctricas, la UNE informó que 106 centrales de generación distribuida permanecen paralizadas por falta de combustible.
Estas instalaciones representan una fuente adicional de electricidad para cubrir parte del consumo nacional cuando las grandes plantas no pueden operar a plena capacidad. Su paralización aumenta la presión sobre las pocas unidades disponibles y limita las alternativas para reducir los apagones.
La falta de combustible se suma a otros problemas que han afectado al SEN durante los últimos meses, entre ellos fallas en líneas de transmisión y salidas inesperadas de unidades generadoras.
Apagones mantienen preocupación entre cubanos dentro y fuera de la Isla
La crisis eléctrica continúa afectando hogares, negocios, centros de producción y servicios básicos en diferentes provincias. Los cortes prolongados han generado numerosas quejas de ciudadanos que denuncian dificultades para conservar alimentos, trabajar o realizar actividades diarias.
Para la comunidad cubana en el extranjero, los apagones se han convertido en una de las principales preocupaciones, debido a las dificultades que enfrentan sus familiares en la Isla.
La situación actual vuelve a evidenciar la fragilidad del sistema eléctrico cubano, que continúa operando con una capacidad limitada mientras aumentan las interrupciones del servicio y crece la incertidumbre sobre la recuperación de la generación nacional.