
Las exportaciones de carne de pollo desde los Estados Unidos hacia Cuba aumentaron en abril de 2026 y rebasaron los niveles registrados en enero, de acuerdo con cifras del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA).
El repunte ocurrió pese al endurecimiento de las sanciones de la administración Trump contra el régimen cubano y evidencia la dependencia de la Isla de ese producto para sostener el consumo interno de proteína animal.
El aumento marcó un giro frente al retroceso reportado en febrero de 2026, cuando las ventas de pollo estadounidense a Cuba cayeron un 21% en valor y un 19,6% en volumen respecto a enero.
Esa contracción fue vinculada al efecto inmediato de la orden ejecutiva firmada por Donald J. Trump el 29 de enero de 2026, que autorizó la aplicación de aranceles secundarios bajo la Ley Helms-Burton.
El análisis fue divulgado por la página “El Estado como tal” en Facebook, que atribuyó parte de la recuperación a la caída del precio unitario del producto.
Según esa fuente, “la recuperación de las exportaciones de EEUU se vio favorecida por la tendencia descendente del valor FOB unitario de la carne de pollo exportada a Cuba, iniciada en julio de 2025”.
En abril de 2026, el kilogramo de pollo exportado a Cuba se ubicó en 1,21 dólares. La cifra quedó por debajo del máximo de 1,39 dólares alcanzado en marzo de 2025, según los datos del USDA. Esa reducción habría permitido a entidades estatales, cooperativas y MIPYMES retomar o ampliar sus compras.
Cuba mantiene su dependencia del pollo estadounidense
El pollo procedente de EEUU sigue siendo una pieza clave en la alimentación de los cubanos. La misma fuente lo calificó como “la principal fuente de abastecimiento de la proteína cárnica más consumida en Cuba” y señaló que ayuda a aliviar “la profunda crisis agropecuaria nacional, para la que aún no se vislumbra una salida cercana”.
Aunque el comercio de pollo mostró señales de recuperación, el intercambio agrícola bilateral sí sufrió el impacto de las medidas de Washington. En el primer trimestre de 2026, las exportaciones agrícolas de EEUU a Cuba bajaron un 20%, al pasar de 129,8 millones de dólares en igual etapa de 2025 a 102,8 millones.
En marzo de 2026, sin embargo, ya se observaba una ligera mejora interanual de 0,85%, con 36,9 millones de dólares en ventas agrícolas hacia la Isla.
Sanciones de EEUU y compras del régimen cubano
Este comercio se mantiene por una vía legal establecida desde el año 2000. La Trade Sanctions Reform and Export Enhancement Act permite vender alimentos y productos agrícolas a Cuba bajo pago en efectivo, incluso con el embargo vigente.
La dependencia no es nueva. Entre enero y agosto de 2024, Cuba importó casi 170.000 toneladas de carne de pollo desde EEUU. En 2022, ese alimento representó más del 85% de los 328,5 millones de dólares que la Isla destinó a compras de alimentos estadounidenses.
La Casa Blanca ha sostenido la presión contra La Habana. Además de la orden ejecutiva de enero, Trump anunció nuevas sanciones el 1 de mayo de 2026 y aplicó medidas contra GAESA, el conglomerado militar-empresarial del régimen, el 7 de mayo.
Pese a ese escenario, las cifras del USDA muestran que la dictadura cubana mantiene abierto el canal comercial con EEUU. La falta de producción nacional y la crisis alimentaria obligan al régimen a comprar pollo a su principal adversario político, aunque su discurso oficial insista en culpar a Washington por el deterioro económico de la Isla.

