
Cuba no celebrará este año la edición 62 de los Juegos Escolares Nacionales de Alto Rendimiento. Directivos del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) en Sancti Spíritus confirmaron oficialmente la cancelación del certamen. La razón: la crisis energética que paraliza al país.
Esta es la primera vez que Cuba cancela los Juegos Escolares Nacionales en su historia reciente. El anuncio llega después de meses en que atletas, entrenadores y familias se prepararon bajo condiciones ya de por sí difíciles. Jornadas de entrenamiento marcadas por apagones, escasez de recursos y traslados imposibles.
Sin alternativas viables
Según reporta el medio oficialista 5 de Septiembre, directivos del Inder exploraron alternativas y estudiaron distintos modelos de competencia para evitar la suspensión. Ninguno resultó viable ante la magnitud de la crisis eléctrica que enfrenta el país.
Al final, tomaron lo que el propio comunicado califica como “la más lamentable decisión”. Cuba cancela los Juegos Escolares Nacionales y con ello golpea uno de los pilares históricos del deporte formativo cubano. Desde 1963, ese certamen ha sido la plataforma donde el país identificó y proyectó a sus futuros campeones olímpicos y mundiales.
Los atletas que más pierden
Detrás del anuncio hay miles de historias individuales. Jóvenes deportistas que pasaron meses entrenando en condiciones precarias. Algunos no pudieron llegar a sus centros de preparación habituales por falta de transporte y combustible.
Aun así, continuaron trabajando en sus municipios de origen bajo la supervisión de otros técnicos. Lo hacen lejos de sus entrenadores principales y de las instalaciones adecuadas.
Toda esa inversión de esfuerzo, sacrificio y tiempo queda sin el escenario que le daba sentido. Los atletas tendrán que esperar al menos un año para demostrar en competencia lo que desarrollaron durante este ciclo. El propio Inder reconoció en su comunicado que la desmotivación representa ahora el mayor riesgo para esa cantera deportiva.
Otro síntoma más del colapso de la dictadura cubana
Cuba cancela los Juegos Escolares Nacionales en el mismo año en que FitCuba se celebra de forma virtual porque los aviones no pueden llegar a la isla por falta de combustible.
En el mismo año en que 11 aerolíneas cancelaron sus rutas hacia Cuba. Un período en que los hospitales reciben paneles solares de sindicatos italianos porque el sistema eléctrico no puede garantizarles luz.
La crisis energética que obligó a cancelar este certamen deportivo no es un problema coyuntural. Cuba acumula años de deterioro en sus centrales termoeléctricas, escasez de combustible y falta de inversión en infraestructura eléctrica.
Los apagones superan las 20 horas diarias en varias provincias. Y sus consecuencias ya no afectan solo a los hogares y los hospitales. Afectan también a los sueños de los jóvenes deportistas que representan el futuro del deporte cubano.