
Varios inversionistas extranjeros en Cuba han sido notificados por las autoridades comunistas que sus fondos no pueden ser transferidos fuera del país, informó este jueves la agencia EFE. La decisión, que ha generado un fuerte malestar entre las compañías afectadas, fue confirmada por fuentes diplomáticas y empresariales.
El conflicto ha escalado rápidamente, pues las empresas afectadas han expresado su desacuerdo y, en algunos casos, han recurrido a sus respectivos gobiernos para tratar de solucionar la situación mediante presiones de alto nivel.
Un empresario que prefirió mantenerse en el anonimato señaló a EFE que su cuenta ya había sido “congelada” en una especia de corralito bancario y que ahora solo podría usar esos fondos dentro del territorio cubano. “Estamos en total desacuerdo. No es el dinero del Gobierno cubano, sino dinero de las empresas”, afirmó.
Parecería que el anunciado esquema de gestión de divisas en Cuba combina un corralito para las cuentas actuales en divisas de las empresas extranjeras y la propuesta de que abran nuevas cuentas con divisas frescas que no tendrán restricciones. Nueva ruleta para una crisis vieja https://t.co/VhOSuZc76H
— Pedro Monreal (@pmmonreal) April 10, 2025
Según las fuentes, este proceso ya está en marcha, y afecta principalmente a los contratos de asociación económica internacional y empresas mixtas, que son los principales actores en la economía cubana. Hacia finales de 2023, Cuba había reconocido la operación de 334 negocios con inversión extranjera, provenientes de más de 40 países.
La alternativa que las autoridades cubanas han propuesto a los empresarios extranjeros es la apertura de un nuevo tipo de cuentas bancarias en divisas. Estas cuentas teóricamente permitirían operar sin restricciones, ya que las transacciones estarían respaldadas por fondos monetarios. Sin embargo, existe una limitación importante: solo se podrá transferir capital nuevo desde el exterior y no de las cuentas previamente congeladas.
El economista cubano Pedro Monreal ha señalado en sus redes sociales que esta medida parece ser parte de un nuevo esquema de gestión de divisas que se asemeja a un “corralito” para las cuentas actuales de las empresas extranjeras. “Una nueva ruleta para una crisis vieja”, comentó Monreal, sugiriendo que la medida agrava aún más la ya crítica situación económica de la isla.
La medida ha suscitado reacciones tanto dentro como fuera de Cuba. La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar calificó la decisión como una lección “para los que insisten en hacer negocios con la dictadura”. En tanto, el Índice de Libertad Económica de 2024, publicado por The Heritage Foundation, ubica a Cuba en el peor lugar de la región en términos de libertad económica, subrayando que el entorno regulatorio del país es muy ineficiente y poco favorable para la inversión.
Les está bien empleado, no dan pena ninguna. Esto se sabia, que una vez que hubiese ganancias, se las iban a expropiar. Se les avisó, se les dijo que no hiciesen negocios con dictadores comunistas, y los que fueron expropiados y robados con anterioridad a lo largo de décadas dieron sus casos a conocer, por lo que no vale ahora decir que no lo sabían. Ya lo hicieron muchas veces antes, no es nada nuevo. Es lo que tiene dejar el dinero en manos de ladrones. Ahora, a jo*****… Teneis lo que os merecéis, por complices.