
Una veintena de centros de carga comunitarios se construyen en Guantánamo como respuesta a los prolongados apagones. Los centros ofrecerán servicios de carga de celulares, cocción de alimentos, televisión y recarga de motos y triciclos eléctricos.
Los ciudadanos pagarán por esos servicios a precios que las autoridades describen como accesibles. El proyecto fue confirmado este martes por Yusiff Borot Jiménez, director de la Empresa Constructora Integral Guantánamo y delegado del Ministerio de la Construcción en la provincia.
El plan contempla la construcción de dos centros en cada Consejo Popular de la ciudad. El municipio de Imías ya inició la preparación del primer de estos centros fuera de la capital provincial.
¿Qué ofrecerán los centros de carga comunitarios?
Cada centro contará con sistemas de paneles solares con una capacidad promedio de 30 kilowatts y respaldo de acumulación de 60 kilowatts. Esa infraestructura sostendrá los servicios disponibles para la población.
Servicios disponibles
Los centros ofrecerán carga de teléfonos celulares y estaciones portátiles tipo Ecoflow. También dispondrán de sistemas para la cocción de alimentos con capacidad para hasta 10 ollas arroceras y 10 multipropósitos simultáneamente. Además, los ciudadanos podrán recargar motorinas y triciclos eléctricos y acceder a servicio de televisión.
La inversión total alcanza los 25 millones de pesos. Las obras se ejecutan en conjunto entre empresas estatales y mipymes. El programa arranca en la ciudad de Guantánamo y se extenderá progresivamente al resto de los municipios de la provincia.
¿Por qué existen estos centros de carga en Cuba?
Cuba construye centros de carga comunitarios porque su red eléctrica no puede garantizar suministro estable a los hogares. El déficit de generación en el horario pico alcanzó los 1,875 megawatts esta semana, según datos de la Unión Eléctrica. Los apagones afectan a toda la isla, con cortes que en algunas provincias superan las 20 horas diarias.
Guantánamo es una de las provincias más castigadas por esa crisis. El huracán Melissa golpeó la región en octubre de 2025 y agravó un deterioro de infraestructura que ya venía acumulándose desde antes. Meses después del impacto, muchas comunidades del oriente del país siguen sin servicios básicos restablecidos.
Una solución que cobra lo que antes era un derecho
El régimen cubano presenta estos centros como una respuesta innovadora a la crisis energética. Sin embargo, el comunicado oficial no destaca que los ciudadanos pagarán por servicios que en cualquier hogar con electricidad estable son gratuitos.
Cargar un teléfono, cocinar arroz, ver televisión. Necesidades básicas que el Estado no puede garantizar dentro de las casas y que ahora ofrece como servicio de pago fuera de ellas.
Mientras, las centrales termoeléctricas operan por encima de su vida útil y el sistema eléctrico nacional acumula años de deterioro sin inversión suficiente.
La solución solar es tecnológicamente válida. Llega, sin embargo, como parche de emergencia y no como parte de una transformación planificada del sistema energético.
Un programa que se expandirá a toda la provincia
Las autoridades confirmaron que el programa no se limitará a la capital provincial. Una vez concluida la fase inicial en la ciudad de Guantánamo, los centros de carga comunitarios se extenderán al resto de los municipios. Imías ya inició los trabajos preparatorios del primero de estos centros en su territorio.
La pregunta que las autoridades no responden en sus comunicados es cuándo los ciudadanos podrán volver a cocinar y cargar sus teléfonos en sus propios hogares, sin pagar, sin desplazarse y sin depender de un panel solar comunitario.